La variedad de escenarios diseñados por los propios bancos fue amplia y refleja la diversidad de riesgos geopolíticos que preocupan al sector financiero europeo. Entre los más mencionados se encuentran :
Para hacer el ejercicio más riguroso, el BCE exigió a los bancos modelar tres canales de transmisión del riesgo geopolítico :
Uno de los hallazgos más preocupantes del test fue la incapacidad de muchos bancos para capturar adecuadamente cómo un shock de solvencia puede desencadenar una crisis de liquidez simultánea .
"Muchos bancos asumieron que sus posiciones de liquidez se mantendrían por encima de los umbrales regulatorios incluso bajo un estrés geopolítico severo, sin modelar adecuadamente cómo un deterioro de la solvencia podría provocar salidas de liquidez", señala el informe del BCE .
El punto débil más acusado fue la gestión de la liquidez en divisas. Los bancos con exposiciones transfronterizas significativas o que dependen de financiación en moneda extranjera subestimaron la rapidez y la gravedad con la que podrían producirse fugas de liquidez en una crisis geopolítica, sobre todo en escenarios que impliquen sanciones que congelen o restrinjan el acceso a determinados mercados de divisas .
El BCE encontró "inconsistencias" en el enfoque de algunos bancos y consideró que muchas de las medidas de mitigación propuestas reflejaban un "excesivo optimismo" .
La mayoría de las entidades recurrieron a acciones de gestión estándar, como la venta de activos, ampliaciones de capital o la reducción de activos ponderados por riesgo (RWA). Sin embargo, el supervisor advierte que estas medidas podrían no ser ejecutables en las condiciones extremas de una crisis geopolítica :
El BCE también destacó que los planes de contingencia de los bancos carecían de detalles sobre qué instrumentos o contrapartes específicas se utilizarían, y no tenían en cuenta que muchas acciones mitigantes pierden eficacia justo cuando varios bancos las ejecutan a la vez .