La presión vendedora ya se había dejado ver antes de la apertura de los mercados asiáticos: en Fráncfort, las acciones llegaron a bajar un 7,05% en la negociación previa .
Xiaomi presentó dos SUV híbridos de autonomía extendida —vehículos eléctricos que incorporan un motor de combustión para recargar la batería— con estos precios de preventa:
La propuesta quedó por debajo de varios rivales. El Tesla Model Y L parte de 339.000 yuanes, por lo que el SUV insignia de Xiaomi es aproximadamente un 12% más barato . Los modelos SkyNomad también se situaron por debajo del Li Auto L9 y de los vehículos de la marca Aito, respaldada por Huawei, cuyos precios comienzan alrededor de los 250.000 yuanes .
El problema para los accionistas no fue únicamente que Xiaomi rebajara precios, sino lo que esa decisión podía significar para la rentabilidad. Nomura señaló que el mercado esperaba que la serie N90 se situara entre 300.000 y 350.000 yuanes . El precio real de preventa quedó en el extremo inferior o incluso por debajo de las previsiones, una estrategia que analistas describieron como “agresiva” y vinculada a la presión de Xiaomi por ganar volumen .
El precio del SkyNomad generó inquietud porque Xiaomi ya afronta dificultades de rentabilidad en sus dos negocios principales de crecimiento.
La división de vehículos eléctricos de Xiaomi registró pérdidas de 457 millones de dólares, equivalentes a unos 5.600 dólares por vehículo entregado . Con ese punto de partida, los precios bajos del SkyNomad aumentaron el temor a que los márgenes del negocio automovilístico siguieran siendo muy reducidos o incluso negativos .
La pregunta que se hace ahora el mercado es si Xiaomi puede convertir el atractivo precio de los SUV en ventas suficientes sin agravar las pérdidas de su división de automoción.
La empresa tampoco cuenta con un negocio de telefonía completamente cómodo para compensar las inversiones en vehículos eléctricos. En el primer trimestre de 2026, el beneficio neto ajustado de Xiaomi cayó entre un 43% y un 57% interanual, según la métrica utilizada por cada informe, mientras los costes de los chips de memoria aumentaron más de un 300% .
Los ingresos de smartphones disminuyeron un 12,5% interanual, hasta 44.300 millones de yuanes . Además, el margen bruto de los teléfonos se redujo del 12,4% al 10,1% .
Jefferies rebajó la recomendación sobre Xiaomi a “Underperform” —rendimiento inferior al del mercado— y citó la desaceleración de las ventas de vehículos eléctricos, la contracción de los márgenes de smartphones y el aumento de los costes de componentes .
Xiaomi mantiene para 2026 un objetivo de 550.000 vehículos entregados, un 34% más que las aproximadamente 410.000 unidades de 2025 . Sin embargo, durante el primer semestre de 2026 la compañía entregó solo unos 185.000 vehículos .
Para alcanzar su meta anual, tendría que superar las 60.000 unidades mensuales en la segunda mitad del año, un ritmo que la empresa nunca ha conseguido hasta ahora . La dirección mantuvo el objetivo pese a la brecha acumulada, una decisión que varios analistas calificaron de ambiciosa y que contribuyó a las rebajas de recomendación .
El lanzamiento del SkyNomad podía ayudar a cerrar esa distancia, pero el mercado parece estar esperando pruebas concretas —pedidos, producción y márgenes— en lugar de confiar únicamente en las promesas de crecimiento.
Varias firmas redujeron su visión sobre Xiaomi en las semanas previas o cercanas al lanzamiento:
Estas revisiones no fueron causadas exclusivamente por el lanzamiento, pero ayudaron a crear un contexto especialmente vulnerable para la cotización.
La caída también se vio amplificada por la salida de inversores de China continental a través de Southbound Stock Connect, el mecanismo que permite canalizar inversiones desde las bolsas continentales hacia valores cotizados en Hong Kong .
Después de varias semanas de subidas, muchos inversores ya tenían beneficios acumulados. La presentación del SUV funcionó así como un punto de salida: el mercado había comprado expectativas sobre el nuevo modelo y, una vez conocido el precio, optó por recoger ganancias .
En resumen, el desplome no refleja necesariamente un rechazo al SkyNomad como producto. Refleja, sobre todo, que Xiaomi presentó el vehículo en un momento en el que los inversores exigían algo más que una gama atractiva: querían señales claras de que la compañía puede vender a gran escala, cumplir su objetivo de entregas y hacerlo sin seguir sacrificando rentabilidad.