Estos son los hitos clave hasta ahora:
8 de julio — Anuncio a nivel político. En la cumbre de la OTAN en Ankara, el presidente Trump le dijo al presidente Zelenski que EE.UU. concedería a Ucrania una licencia para fabricar interceptores Patriot . Trump lo calificó como un arreglo "bastante genial" para que Kiev "no pueda quejarse de que no le estamos dando" .
9 de julio — Acuerdo político confirmado. Zelenski declaró que Ucrania y EE.UU. alcanzaron un "acuerdo político" sobre las licencias para la producción de PAC-3, y añadió que los suministros clave de los misiles llegarían "en los próximos días" .
Finales de julio — El Pentágono evalúa los cursos de acción. Un alto funcionario del Departamento de Defensa declaró a Breaking Defense el 29 de julio que el Pentágono está "evaluando un conjunto de COA (cursos de acción)" para licenciar la producción de Patriot a Ucrania, pero que es "demasiado pronto para decir cuándo podrá Kiev empezar a construir sus propios misiles" .
Zelenski se reunió con Raytheon en Kiev el 24 de julio para discutir la producción conjunta de sistemas Patriot . Para el 28 de julio, Ucrania ya había iniciado conversaciones de coproducción con ambas empresas estadounidenses que fabrican los interceptores Patriot .
La realidad política e industrial crea un grave problema de plazos:
Expertos y funcionarios ucranianos afirman que establecer la producción nacional de PAC-3 llevará de 12 meses a 5 años, siendo las estimaciones más optimistas de aproximadamente un año .
Incluso si la licencia se concreta rápidamente, no se producirá ni un solo interceptor en el país antes del invierno de 2026-2027. La viceprimera ministra de Ucrania, Olha Stefanishyna, declaró a los periodistas que el proceso "podría llevar de 12 meses a cinco años" .
La producción se enfrenta a duras limitaciones de ingeniería que implican motores de combustible sólido, buscadores avanzados y tecnologías sensibles controladas por EE.UU. que ningún acuerdo político puede comprimir .
Conclusión: La andanada de julio reveló que Ucrania no puede defender sus ciudades contra misiles balísticos porque tiene muy pocos interceptores PAC-3. Existe un acuerdo político para una licencia de producción nacional, pero el Pentágono aún está evaluando su implementación, y ni siquiera la vía más rápida podría entregar interceptores de fabricación ucraniana antes del invierno. La necesidad inmediata de Ucrania de contar con suministros de interceptores sigue sin ser abordada por el marco de la licencia.