El ‘adelanto exportador’ se desvanece. El auge de las exportaciones que apuntaló la recuperación de China en el segundo trimestre —sobre todo en electrónica y hardware de inteligencia artificial— comenzó a perder fuelle en julio, eliminando un pilar clave que había sostenido la actividad fabril . Los analistas coinciden en que la pérdida de dinamismo exportador fue un factor directo en el desplome del PMI .
La demanda interna sigue hundida. El consumo de los hogares continúa estancado, el sector inmobiliario sigue en crisis y la confianza empresarial no levanta cabeza. La demanda doméstica no puede compensar la desaceleración de las exportaciones . Huo Lihui, estadístico de la Oficina Nacional de Estadística (NBS), atribuyó la caída directamente a la ‘debilidad de la demanda’, y Capital Economics señaló la fragilidad en la demanda de bienes internos, incluida la actividad constructora .
Costes de producción al alza. Las presiones de costes derivadas de la guerra en Oriente Medio encarecieron los insumos de las fábricas, apretando a unos fabricantes que ya veían cómo se reducían los nuevos pedidos .
Los servicios también se resienten. El PMI no manufacturero (que cubre servicios y construcción) también cayó, lo que indica que la pérdida de impulso es generalizada y no se limita a las fábricas .
El Poliburó se reunió el 30 de julio, justo el día antes de que se publicaran los datos del PMI, y reconoció la desaceleración, pero se quedó muy lejos de lanzar un gran paquete de estímulo .
Solo ‘políticas incrementales’. El Poliburó se comprometió a acelerar el gasto fiscal y a adoptar ‘medidas incrementales’ para apoyar el crecimiento en la segunda mitad del año, pero descartó explícitamente un estímulo a gran escala .
Sin apetito por grandes inyecciones. Según WSJ y Bloomberg, los funcionarios mostraron poco interés en un estímulo significativo, convencidos de que la economía sigue en camino de alcanzar el objetivo de crecimiento anual, pese a los crecientes vientos en contra .
Foco en empleo y apoyo fiscal. El anuncio del Poliburó pidió reforzar el respaldo fiscal y redoblar esfuerzos para combatir el desempleo, pero no concretó nuevos compromisos de gasto .
La contracción del PMI cristaliza un dilema estructural: las exportaciones —el principal motor de crecimiento en el segundo trimestre— se están desacelerando justo cuando el consumo interno sigue demasiado débil como para tomar el relevo . El enfoque prudente del Poliburó indica que Pekín no está dispuesto a desplegar el tipo de estímulo que podría reactivar la demanda interna de forma significativa, prefiriendo aceptar un crecimiento más lento antes que acumular más deuda . Con el Banco Mundial proyectando que el crecimiento del PIB se moderará hasta el 4,4% en 2026 en medio de la persistente debilidad de la demanda interna, el PMI de julio marca un giro tangible desde la estabilización hacia un nuevo deterioro .