En otras palabras, por cada dólar ingresado en el trimestre, Reality Labs acumuló aproximadamente 10,7 dólares de pérdida operativa. La división incluye productos como los visores Quest y las gafas Ray-Ban Meta, además de las plataformas y proyectos vinculados al metaverso .
El dato que mejor refleja la magnitud del problema no es solo el resultado trimestral, sino el acumulado. Desde finales de 2020, Reality Labs ha registrado más de 80.000 millones de dólares en pérdidas operativas; algunas estimaciones sitúan la cifra en unos 83.600 millones . Durante todo 2025, la división perdió 19.193 millones de dólares .
En ese mismo periodo, sus ingresos acumulados rondaron los 11.800 millones de dólares . La diferencia explica por qué Meta está revisando el alcance de una apuesta que durante años colocó al metaverso en el centro de su estrategia tecnológica.
Las decisiones adoptadas durante 2026 apuntan a un cambio de prioridades cada vez más visible:
El giro también alcanzó a Horizon Worlds, la plataforma social que Meta había presentado como una pieza clave de su visión del metaverso. La compañía anunció que dejaría de ofrecerla en los visores Quest a partir del 15 de junio de 2026, aunque mantendría una versión para móviles .
La reorganización no significa que Meta abandone por completo los dispositivos ponibles. Más bien, muestra un desplazamiento desde la realidad virtual —con visores voluminosos y una fuerte dependencia del contenido de videojuegos— hacia productos que puedan utilizarse durante todo el día, como las gafas inteligentes con funciones de IA.
Las informaciones sobre los despidos describen una reasignación de recursos hacia la inteligencia artificial y las gafas conectadas . En paralelo, los resultados de Meta reflejan un fuerte aumento del gasto en contratación e infraestructura de IA, mientras Reality Labs continúa generando pérdidas de miles de millones .
El mensaje estratégico es claro: Meta sigue financiando investigación en realidad aumentada y dispositivos ponibles, pero está reduciendo la prioridad de la realidad virtual como plataforma de consumo y del llamado “proto-metaverso”. Las gafas Ray-Ban Meta aparecen como una vía más inmediata para integrar asistentes de IA, cámaras y servicios digitales en un producto que no exige al usuario aislarse del entorno .
El crecimiento de los ingresos de Reality Labs es una señal positiva aislada, pero todavía insuficiente para compensar el ritmo de inversión. Los 431 millones de dólares facturados en el trimestre representan una fracción pequeña de los 4.619 millones perdidos en operaciones .
Por eso, los resultados del segundo trimestre no solo muestran otra gran pérdida: también ayudan a explicar el cambio de rumbo de Meta. La empresa está recortando equipos centrados en visores y juegos de realidad virtual, retirando productos emblemáticos del ecosistema Quest y dirigiendo más recursos hacia la IA y las gafas inteligentes.
La apuesta por el metaverso no ha desaparecido de un día para otro, pero sus cifras ya no ocupan el mismo lugar en la estrategia de Meta. Después de acumular más de 80.000 millones de dólares en pérdidas, la compañía parece estar tratando la realidad virtual como una inversión de largo plazo y las gafas con IA como la oportunidad comercial más inmediata.