La instalación fue atacada el 25 de julio y, según una nota de Industrial Info Resources citada en los informes disponibles, las reparaciones se habían previsto provisionalmente hasta el 15 de agosto . Mientras tanto, cerca de 400.000 barriles diarios de capacidad de procesamiento quedan retirados del mercado .
Jazan es además un complejo con una producción especialmente elevada de diésel. Por eso, una parada temporal de menos de tres semanas puede tener un impacto mayor en los destilados medios —la categoría que incluye el diésel y otros combustibles similares— que en otros productos derivados del petróleo .
En su evaluación actualizada del 30 de julio, Goldman Sachs describió al diésel como «el epicentro» de una histórica contracción del suministro de combustibles . El diagnóstico del banco se apoya en varios factores:
Goldman Sachs calcula que las interrupciones en refinerías de Rusia y Oriente Medio, combinadas con un procesamiento más débil en China, han reducido el volumen mundial de refino en unos 6,5 millones de barriles diarios frente al año anterior . El aumento de la producción en América y África solo habría compensado alrededor de un tercio de ese déficit .
El cierre de Jazan debe entenderse como un shock adicional de oferta, no como la causa inicial de la escasez. Antes del ataque, Goldman Sachs ya esperaba que los márgenes de los productos refinados permanecieran entre dos y tres veces por encima de su promedio de 2013-2019 durante el resto de 2026 . También había advertido del riesgo de una fuerte tensión en el mercado estadounidense del diésel en agosto, con las existencias en mínimos de más de dos décadas .
El calendario es especialmente delicado. La parada coincide con el tramo más ajustado previsto para la temporada estival de conducción y para la actividad agrícola en el hemisferio norte, dos fuentes importantes de demanda de diésel. Si la refinería permanece inactiva hasta alrededor del 15 de agosto, el mercado perderá durante varias semanas una capacidad de producción relevante, sobre todo de destilados medios.
Una reparación más lenta de lo previsto tendría un efecto adicional: cada día de retraso prolongaría la retirada de hasta 400.000 barriles diarios de capacidad en un mercado con poco margen para absorber nuevos problemas.
La evolución inmediata dependerá de tres elementos: la fecha real de reinicio de Jazan, la recuperación de las refinerías afectadas en Rusia y Oriente Medio y la capacidad de otros productores para aumentar sus exportaciones. Aunque el complejo saudí vuelva a operar según lo previsto, su regreso no resolvería por sí solo un déficit acumulado durante meses.
Goldman Sachs espera que los márgenes de los combustibles refinados continúen elevados hasta finales de 2026 . Entre las razones estructurales figuran el déficit mundial de capacidad de refino, el cierre acelerado de refinerías europeas, la disminución de la producción de diésel en China y la menor disponibilidad de crudos pesados .
En otras palabras, Jazan no crea la crisis desde cero. Pero su cierre empeora de forma material el equilibrio entre oferta y demanda precisamente cuando el mercado del diésel atraviesa su fase más vulnerable. Por eso Goldman Sachs lo presenta como el mayor foco de tensión dentro del complejo petrolero .