El número de víctimas mortales aumentó rápidamente durante dos días de operaciones de búsqueda y rescate. Al 30 de julio, el principal portavoz del gobierno de Japón confirmó que el saldo oficial de fallecidos había llegado a 28 . Reportes anteriores habían variado mientras los equipos de rescate trabajaban entre edificios colapsados: al menos 13 muertos el 29 de julio , luego 18 muertos más tarde ese mismo día , y un reporte inicial de 5 muertos y 9 desaparecidos . Cientos de personas resultaron heridas, y el suministro de electricidad y agua se interrumpió para decenas de miles de hogares .
La tragedia más visible ocurrió en un centro comercial que colapsó parcialmente tras una explosión provocada por el sismo; los rescatistas continuaban buscando a personas atrapadas . La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, estableció un grupo de trabajo gubernamental para coordinar la respuesta de emergencia .
Sony opera la planta de sensores de imagen más grande del mundo en Kumamoto, con una capacidad de producción de hasta 4 millones de sensores por día para cámaras y teléfonos inteligentes . La instalación detuvo la producción y evacuó a los trabajadores inmediatamente después del sismo . Hasta el 29 de julio, Sony confirmó que la planta seguía cerrada para realizar inspecciones estructurales y de equipos, sin un cronograma para reiniciar . Las otras plantas de sensores de Sony en Nagasaki y Oita, que también fabrican sensores, reanudaron operaciones más rápidamente .
El cierre prolongado del Centro Tecnológico de Kumamoto amenaza el suministro de sensores de imagen CMOS utilizados en todo, desde las cámaras del iPhone hasta cámaras digitales de alta gama y sistemas de visión para automóviles. En un comunicado oficial, Sony señaló que los daños al edificio y a las líneas de producción "están siendo evaluados actualmente" .
Kumamoto es el centro de la "Isla del Silicio" de Japón: un denso grupo de fábricas de semiconductores, fabricantes de equipos y proveedores de materiales. Cada operación importante de semiconductores en la prefectura se detuvo o evacuó después del terremoto:
La disrupción forzó a una amplia gama de fabricantes, minoristas y proveedores de servicios a suspender operaciones en toda la región de Kyushu .
El impacto del terremoto se extendió al sector automotriz, que depende de Kumamoto para microcontroladores, semiconductores de potencia y sensores de imagen:
Dado que disrupciones similares en 2016 cerraron la producción de Sony y Renesas durante semanas , el alcance total del impacto en la producción de automóviles aún está por determinarse.
El terremoto golpeó un mercado ya nervioso. El 29 de julio, el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cayó 930 puntos, rompiendo por debajo de un nivel psicológico clave . Las acciones relacionadas con semiconductores sufrieron una fuerte presión: Kioxia tocó su límite diario de caída, y acciones de alto peso en el índice como Advantest y Tokyo Electron cayeron bruscamente .
El terremoto se sumó a una ola de ventas más amplia en acciones de IA y chips, aunque el sismo en sí no fue la causa principal de esa caída .
El gobierno de Japón activó un grupo de trabajo para evaluar los daños y coordinar la recuperación . El sismo también ocurrió cerca de la planta de energía nuclear de Sendai, de Kyushu Electric, pero no se reportó ningún incidente nuclear .
| Área | Estado |
|---|---|
| Número de muertos | 28 confirmados al 30 de julio; se espera que aumente |
| Fábrica de Sony en Kumamoto | Aún detenida; se desconoce la fecha de reinicio |
| Fábrica JASM de TSMC | Reanudación gradual; sin daños estructurales |
| Tokyo Electron | Detenida hasta el 29 de julio; apunta a operar al 100% la semana siguiente |
| Cadena de suministro automotriz | Disrupciones en Honda, Toyota, Renesas; alcance aún en evaluación |
| Nikkei / impacto de mercado | Fuerte caída de 930 puntos el 29 de julio; se espera más volatilidad |
La situación sigue siendo fluida mientras continúan las fuertes réplicas y las operaciones de rescate aún están en marcha. El daño total a los equipos de fabricación de semiconductores de precisión —y el impacto final en la cadena de suministro para la producción global de electrónica y automóviles— tomará semanas en evaluarse.