El ataque utilizó drones de largo alcance ucranianos —específicamente drones de ataque profundo FP-1 desplegados por las Fuerzas de Operaciones Especiales (SOF) de Ucrania— como parte de una campaña sostenida de drones de largo alcance contra la infraestructura energética y logística rusa .
El ataque a Riazán fue el último de una campaña de drones ucranianos casi diaria y sostenida contra los almacenes de Wildberries que comenzó en serio alrededor del 19 y 20 de julio de 2026. Incidentes clave de la campaña:
El Kremlin reconoció el 21 de julio que las empresas estaban "sufriendo pérdidas" por los ataques a Wildberries .
La campaña sistemática de drones ucranianos contra las refinerías de petróleo rusas —que culminó con el ataque del 6 de julio a la refinería de Omsk, alcanzando las 11 refinerías más grandes de Rusia — desencadenó una grave crisis interna de combustible:
Prohibiciones de exportación impuestas:
El 29 de julio —el mismo día del ataque a Riazán— se informó que Wildberries (operado por RWB Group) había comenzado a buscar urgentemente espacio de almacén en Kazajistán . Detalles clave:
La decisión subraya la efectividad de la estrategia de doble objetivo de Ucrania: al atacar tanto la infraestructura energética como la logística comercial, Kiev ha obligado a la empresa de comercio electrónico más grande de Rusia a contemplar una reubicación sin precedentes de su cadena de suministro a un país extranjero.