Pero el escenario más grave del banco es mucho más alarmante. El economista jefe del Banco Mundial, Indermit Gill, dijo a Reuters el 22 de julio que una escalada de las hostilidades entre Estados Unidos e Irán podría reducir el crecimiento global a solo el 1.3% en 2026, más de la mitad del escenario base, y llevaría la inflación global al 4.5% . En un escenario de crisis prolongada con el petróleo a 115 dólares por barril, el crecimiento se desacelera al 2.1% . El banco también advirtió que 32 países están en riesgo o en alto riesgo de sobreendeudamiento .
Bank of America fue uno de los primeros en enmarcar el conflicto en términos explícitos de estanflación. En una nota de abril de 2026, el economista de BofA Claudio Irigoyen y su equipo caracterizaron el impacto como un clásico shock estanflacionario —menor crecimiento y precios al alza .
"El dividendo de la guerra hasta ahora: estanflación suave", escribió Irigoyen, advirtiendo que "el impacto permanente dependerá de cuánto dure la guerra" .
El FMI presentó tres escenarios detallados para el impacto económico del conflicto en abril de 2026 :
La directora del FMI, Kristalina Georgieva, dijo a Reuters en abril que la guerra ya ha eliminado el 13% de la oferta mundial de petróleo . El FMI advirtió que un aumento sostenido del 10% en el precio del petróleo añade unos 40 puntos básicos a la inflación . El fondo también señaló que el crecimiento global caería al 3% en 2026 desde el 3.5% en 2025, antes de repuntar al 3.4% en 2027 .
El BAD redujo su pronóstico de crecimiento para Asia en desarrollo al 4.9% para 2026 (frente al 5.1% de abril y al 5.5% de 2025), con una inflación regional que se acelera al 4.6% (la propia cifra del BAD de julio es del 4.3%) impulsada por los mayores costos de la energía y los alimentos . El banco destacó que el impacto se extiende más allá de la energía, afectando a los fertilizantes, otros productos básicos y las cadenas de suministro .
La OCDE advirtió en junio que una guerra prolongada podría llevar a algunos países a la recesión y aumentar sustancialmente la inflación . El escenario base de la organización prevé que el crecimiento global se desacelere del 3.0% en 2025 al 2.8% en 2026 antes de repuntar .
El petróleo sigue siendo el principal mecanismo de transmisión del shock económico. La guerra ha profundizado el déficit de petróleo previsto para 2026, aunque un exceso de oferta en 2027 aún se vislumbra si el suministro se normaliza .
La Reserva Federal ha mantenido su tipo de interés de referencia en el 3.50%–3.75% en 2026, con una alta probabilidad de una subida a medida que resurgen los riesgos de inflación . El Banco Mundial señaló que una escalada de las hostilidades podría llevar a tipos de interés más altos en los principales bancos centrales . Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años se han mantenido por encima del 5% durante el período más largo desde 2007, reflejando una mayor inflación esperada e incertidumbre .
Más de tres cuartas partes de los contables a nivel mundial reportaron un aumento de los costes operativos en el segundo trimestre de 2026, y el 83% de los directores financieros están experimentando costes más altos (cifras consistentes con múltiples encuestas profesionales cubiertas por Reuters y las principales redes de contabilidad).
La guerra de 2026 en Oriente Medio está forzando a la economía global a través de una dolorosa recalibración. El resultado exacto —si se mantiene como una "estanflación suave" o se profundiza en una espiral recesiva de pleno derecho— depende de una variable que ningún economista puede controlar: cuándo y cómo termina el conflicto.