El 24 de julio, el Ministerio de Comercio de China emitió el Anuncio N.º 30, agregando 14 entidades europeas a su lista de control de exportaciones y prohibiendo de inmediato la exportación de productos de doble uso (bienes con aplicaciones civiles y militares) hacia ellas . La lista incluye empresas europeas destacadas, entre ellas el fabricante de armas alemán Rheinmetall AG .
Pekín calificó la medida como una "reciprocidad legal" y una respuesta directa a las sanciones de la UE . La simetría fue deliberada: 14 entidades europeas por 14 empresas chinas . También se prohibió a organizaciones e individuos extranjeros suministrar a las entidades europeas listadas productos de doble uso fabricados en China .
Esta acción rápida señala un cambio deliberado hacia una escalada de represalias, una notable diferencia respecto a las respuestas más lentas de China a sanciones europeas anteriores .
El movimiento de control de exportaciones no es un hecho aislado. Refleja un deterioro más amplio en las relaciones comerciales entre la UE y China, impulsado por múltiples presiones convergentes:
Tres días después del anuncio de control de exportaciones de China, el 27 de julio de 2026, la UCIMU (la asociación italiana de fabricantes de máquinas herramienta) exigió públicamente que la UE refuerce las medidas de defensa comercial contra las importaciones chinas de máquinas herramienta .
Demandas clave de UCIMU:
Por qué es importante: Los fabricantes chinos de máquinas herramienta han estado expandiendo rápidamente su participación en el mercado global de exportación, amenazando directamente la fortaleza tradicional de Europa en la fabricación de precisión . Italia, un actor importante en este sector, ya estaba entre los cinco países de la UE que en mayo de 2026 firmaron un documento conjunto pidiendo medidas más agresivas contra el "exceso de capacidad industrial sistémico y estructural" de China .
En conjunto, estos eventos pintan un panorama de fricción comercial acelerada:
Este ciclo no muestra señales inmediatas de desescalada. La UE continúa explorando nuevas herramientas de seguridad económica, mientras que Pekín ha señalado su disposición a utilizar su régimen de control de exportaciones como una palanca diplomática. Para industrias europeas como la de máquinas herramienta, el choque entre las sanciones geopolíticas y la competencia industrial crea un entorno volátil donde la política comercial y la política de seguridad están cada vez más entrelazadas.