Esta postura supone un giro de 180 grados. En 2024 y 2025, Volkswagen se opuso frontalmente a los aranceles de la UE a los vehículos eléctricos chinos, calificándolos de "perjudiciales" y advirtiendo de que desencadenarían represalias comerciales . El director financiero del grupo, Arno Antlitz, argumentaba entonces que la clave para competir no era el proteccionismo, sino reducir costes .
¿Qué cambió? La respuesta está en dos factores: un acuerdo arancelario que protegió las propias importaciones chinas de VW, y un vacío legal que permitió a las marcas chinas adelantar por la derecha a su modelo más vendido.
En 2024, Volkswagen era vulnerable a los aranceles generales de la UE. La empresa fabrica el Cupra Tavascan y otros vehículos eléctricos en sus plantas chinas para exportarlos a Europa, por lo que unos aranceles amplios habrían afectado directamente a sus propias importaciones . El líder de la marca VW, Thomas Schäfer, advirtió que subir los aranceles podría provocar "represalias" contra las marcas globales que operan en China .
En febrero de 2026, la Comisión Europea aceptó un acuerdo de compromiso de precios con Volkswagen. Gracias a este pacto, los vehículos eléctricos de batería (BEV) fabricados por VW en China quedaron exentos de aranceles a cambio de fijar un precio mínimo de importación y un cupo de ventas . Este movimiento sentó un precedente para exenciones arancelarias por modelo específico .
Una vez que las propias importaciones de VW quedaron protegidas, la desventaja de tener aranceles más altos para sus competidores simplemente desapareció.
Los aranceles de la UE en 2024 se centraron en los vehículos eléctricos de batería (BEV), no en los híbridos enchufables. Los fabricantes chinos aprovecharon agresivamente este resquicio . A mediados de 2026, los resultados eran evidentes:
Varios informes señalan que Volkswagen presionó para que los aranceles originales de la UE fueran lo suficientemente suaves como para que los PHEV chinos pudieran seguir entrando en Europa con aranceles bajos . El medio The Autowire informó de que "hace dieciocho meses, su propio lobby ayudó a que la última ronda de aranceles fuera lo suficientemente blanda como para que las marcas chinas siguieran ganando de todas formas" . Esa decisión se volvió en su contra cuando las marcas chinas adelantaron a los modelos de VW.
Volkswagen se enfrenta a una severa presión de costes. La empresa ha amenazado con cerrar cuatro fábricas alemanas, incluida la planta totalmente eléctrica de Zwickau, en Sajonia . El ministro de Economía de Sajonia, Dirk Panter, vinculó explícitamente la subida de aranceles con la protección de la base de producción nacional de VW . Con los recortes internos de costes demostrando ser dolorosos y lentos, la protección arancelaria se ha convertido en una opción más atractiva a corto plazo.
La UE ya estaba preparando aranceles para los híbridos enchufables chinos en junio de 2026, con el objetivo de cerrar el vacío legal que permitió a marcas como BYD eludir los aranceles a los coches eléctricos . La Comisión Europea ha establecido un marco que permite a los fabricantes de automóviles limitar voluntariamente las exportaciones de vehículos eléctricos desde China a cambio de un alivio arancelario . Queda por ver si el tardío cambio de opinión de Volkswagen será suficiente para frenar el avance chino.