A cambio de los profundos recortes de personal, Porsche ha acordado con el comité de empresa y el sindicato IG Metall un "Paquete de Futuro" que incluye:
La plantilla de Porsche asumirá reducciones significativas en sus retribuciones:
Cuatro grandes presiones confluyeron simultáneamente:
La reestructuración de Porsche es una respuesta directa al colapso simultáneo de su negocio chino, al alto coste de revertir su estrategia centrada en el EV, a la presión arancelaria y a los mandatos de reducción de costes de la empresa matriz. El acuerdo intercambia una profunda reducción de personal (9.000 empleos en nueve años) por garantías de empleo y de continuidad de las plantas a largo plazo para los trabajadores que se queden. La compañía apuesta su futuro por el 911, modelos de ultra lujo por encima de este y un nuevo SUV eléctrico, mientras reduce costes, recorta bonificaciones y se plantea cancelar el 718 eléctrico antes incluso de que vea la luz.