A las pocas horas del anuncio de Sony, se lanzó una petición en Change.org titulada "No matéis el disco: decidle a Sony que mantenga los juegos físicos de PlayStation", creada por Jade Pearce, de la tienda PNP Games . La petición creció rápidamente:
El argumento central de la petición no es estar en contra de lo digital, sino a favor de la elección: "No estamos en contra de lo digital. Estamos en contra de que lo digital sea la única opción", se lee en ella . Las demandas incluyen preservar la posibilidad de poseer, prestar, intercambiar y coleccionar juegos físicos, y evitar que los consumidores queden atrapados en una única tienda digital . Una actualización de la petición del 9 de julio celebró haber alcanzado las 250.000 firmas .
La campaña #PSBlackout fue anunciada el 27 de julio de 2026 por la cuenta de preservación de videojuegos Does It Play? en X (antes Twitter) . Los organizadores hicieron un llamamiento a un "apagón económico y de juego" . Los detalles clave son:
Los organizadores señalaron que no está previsto el lanzamiento de ningún título importante de PlayStation durante la ventana del boicot, lo que podría limitar el impacto de la protesta . La campaña generó más de 800.000 visualizaciones en X en sus primeras 24 horas .
Sumando peso legal a la reacción de los consumidores, la fundación de consumidores holandesa Stichting Massaschade & Consument ha presentado una demanda colectiva contra Sony reclamando 400 millones de euros (aproximadamente 457 millones de dólares) en nombre de 1,7 millones de usuarios holandeses de PlayStation . Los detalles:
Según informó Fortune, Andrew Ching, director de marketing de la Escuela de Negocios Johns Hopkins Carey, describió la comisión del 30% como el "impuesto Sony" que se aplica solo a las descargas digitales vendidas a través de PlayStation Store .
Varias afirmaciones que circulan frecuentemente en debates en línea sobre el boicot no pudieron ser confirmadas por las fuentes de noticias disponibles:
Estos elementos podrían existir en entrevistas separadas, documentos internos o publicaciones en redes sociales no recogidas en los reportajes disponibles.
La reacción negativa ha recibido una amplia cobertura de medios importantes como Kotaku, BBC, CNBC, Forbes, TechRadar, Fortune, Engadget y The Washington Post . El descontento proviene principalmente de aficionados, defensores de los consumidores y socios minoristas, más que de grandes desarrolladores o editores de juegos que se hayan pronunciado públicamente en contra de Sony . Varios reportajes señalaron que los minoristas estaban alarmados por la eliminación de los discos, ya que acaba con su capacidad de vender nuevos lanzamientos en formato físico . El grupo Does It Play? ha sido el principal organizador, enfatizando que los lanzamientos solo digitales amenazan la preservación de los juegos, la reventa y la posibilidad de regalarlos .
Hasta la fecha de este artículo, Sony no ha indicado públicamente su intención de revertir el fin de la producción de discos previsto para enero de 2028.