Estos tres acontecimientos —los intensificados ataques rusos contra ciudades ucranianas con un número récord de víctimas civiles, el mortífero ataque ucraniano contra un campamento de vacaciones en territorio ocupado y el derribo sin precedentes de drones rusos por parte de Rumanía como miembro de la OTAN— marcan una escalada significativa en múltiples frentes a finales de julio de 2026.