El sábado 25 de julio, los rebeldes hutíes de Yemen, alineados con Irán, lanzaron un ataque coordinado con misiles y drones contra las instalaciones petroleras de Saudi Aramco en dos puertos del mar Rojo —Yanbu y Jizán—, abriendo lo que Reuters describió como "un segundo frente" en el conflicto . El portavoz militar hutí, Yahya Saree, afirmó que el grupo había atacado y alcanzado con éxito instalaciones de la petrolera estatal saudí en ambos lugares . Un video difundido en redes sociales y verificado por Reuters mostró una gran columna de humo que se elevaba desde la dirección de la refinería de Aramco en Jizán .
En Yanbu, dos misiles balísticos lanzados desde Yemen hacia las refinerías fueron interceptados por una batería antimisiles Patriot operada por personal militar griego desplegada en Arabia Saudita como parte de la Fuerza Helénica en Arabia Saudita (ELDYSA) . Fuentes militares griegas confirmaron que la batería derribó más tarde también un dron que se aproximaba desde Yemen sobre la misma zona . Esta interceptación del 25 de julio fue un hecho independiente de la ocurrida el 19 de marzo, cuando la misma unidad Patriot griega derribó dos misiles balísticos iraníes que apuntaban contra la refinería SAMREF en Yanbu .
Dos de los estrechos marítimos más críticos del mundo están bajo presión simultánea, un escenario poco frecuente y peligroso para los mercados energéticos globales. El estrecho de Ormuz permanece prácticamente bloqueado por Irán desde el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra aérea contra Irán . El Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (IRGC) anunció el cierre del estrecho a todo tráfico naval con origen o destino a puertos de EE. UU., Israel y sus aliados, mientras que Washington insiste en que está abierto aunque "pocos barcos se arriesgan a transitarlo" . El estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo, está ahora amenazado por los ataques hutíes contra la infraestructura portuaria saudí y las rutas marítimas, lo que pone en peligro una ruta alternativa para el petróleo del golfo Pérsico y podría agravar la interrupción del suministro . Analistas de Citi advirtieron que la amenaza sobre Bab el-Mandeb podría marcar la primera vez que ambos estrechos energéticos más importantes del mundo estén bajo amenaza simultáneamente .
La interrupción del suministro en dos frentes disparó los precios del petróleo. El crudo Brent superó los 100 dólares por barril el jueves 23 de julio, con los futuros del mes siguiente cerrando en Londres a 100,68 dólares, un aumento del 7 % . Era la primera vez que el Brent superaba los 100 dólares desde mayo de 2026, impulsado por la creciente prima de riesgo derivada de los ataques hutíes en el mar Rojo junto con el prolongado cierre del estrecho de Ormuz .
Barclays ya había elevado su previsión para el Brent en 2026 a 100 dólares por barril en mayo, citando la prolongada interrupción en Ormuz . Goldman Sachs estimó una prima de riesgo en tiempo real de 18 dólares por barril debido a la crisis y advirtió que, si el estrecho de Ormuz permanecía cerrado otro mes, el Brent podría promediar alrededor de 120 dólares en el tercer trimestre y 115 en el cuarto . El repunte reflejó el temor a que el nuevo frente hutí pudiera asfixiar aún más un mercado petrolero ya tenso, ya que el estrecho de Bab el-Mandeb sirve como ruta de exportación alternativa crítica para los productores del golfo Pérsico que no pueden transitar por Ormuz .
A 26 de julio, la pausa en los bombardeos estadounidenses seguía siendo frágil. Analistas y funcionarios la describieron como una prueba para ver si la diplomacia podía avanzar —o si resultaría ser simplemente una pausa táctica antes de regresar a los combates a gran escala . La escalada hutí del 25 de julio, ocurrida apenas un día después de que EE. UU. pausara sus propios ataques, añadió una dimensión volátil e inédita a la crisis y subrayó la naturaleza interconectada de la red de fuerzas proiraníes. La situación sigue siendo muy fluida, con el resultado de las conversaciones mediadas por Omán y la posibilidad de nuevos ataques hutíes contra la infraestructura saudí como las variables clave a seguir.