A finales de julio de 2026, la crisis se había extendido por todo el país:
Crimea fue la zona más castigada. Las autoridades instaladas por Rusia declararon el estado de emergencia el 26 de junio de 2026, después de que los ataques ucranianos dejaran sin electricidad y agravaran la grave escasez de combustible . La venta de combustible al público se suspendió por completo en algunas zonas, y el gobernador advirtió que la situación seguiría siendo "tensa" . The Guardian informó que Crimea fue la primera región bajo control ruso en sufrir una escasez aguda, y sus habitantes se quedaron sin electricidad, agua ni combustible .
Importación de gasolina desde India (refinada a partir de crudo ruso)
Búsqueda de suministros desde Bielorrusia y Japón
Otras medidas de emergencia