El 13 de julio de 2026, una coalición de 12 fiscales generales estatales — liderada por el Fiscal General de California, Rob Bonta — presentó una demanda antimonopolio federal en el Distrito Norte de California para bloquear permanentemente la fusión . Los estados argumentan que combinar Paramount y Warner Bros. Discovery "extinguiría la competencia" en la industria del cine y la televisión, perjudicando a los consumidores . Los 12 estados son: California, Connecticut, Delaware, Illinois, Maryland, Minnesota, Nueva Jersey, Nueva York, Oregón, Rhode Island, Washington y el Distrito de Columbia . Oregón había buscado previamente una pausa separada de 60 días y una orden de producción de documentos relacionados con el cabildeo de Paramount ante los reguladores federales .
El 12 de junio de 2026, la División Antimonopolio del Departamento de Justicia de EE. UU. cerró formalmente su investigación de ocho meses y aprobó la transacción, declarando que, según la evidencia, "determinó que es poco probable que la transacción resulte en un daño a la competencia o a los consumidores estadounidenses" . El DOJ revisó el acuerdo en varias dimensiones, incluidos los mercados de transmisión de video bajo demanda (SVOD). La demanda de los fiscales generales estatales representa, por lo tanto, una marcada división federal-estatal: el DOJ aprobó el acuerdo, pero los estados argumentan que viola las mismas leyes antimonopolio federales. Los estados no están vinculados por la conclusión del DOJ y están llevando a cabo su propia acción de cumplimiento en la corte federal .
En resumen, la fusión está congelada por un acuerdo vinculante aprobado por la corte hasta que se resuelva la demanda de los estados (mediante juicio, acuerdo o desestimación) o hasta que expire la fecha límite contractual del acuerdo en junio de 2027 — con tarifas por demora que se acumularán para los accionistas de Warner Bros. Discovery y una tarifa de ruptura de $2.8 mil millones como los principales respaldos financieros.