Es una declaración dramática proveniente del mismo banco que ostenta el precio objetivo más alto de Wall Street para SpaceX: $300 dólares por acción. Morgan Stanley tituló su informe de iniciación de cobertura como "La última frontera de la IA" . Aquí tienes el análisis completo de por qué $100 dólares significan valor cero para la IA y las fuerzas que están empujando a la acción hacia ese nivel.
Morgan Stanley inició la cobertura de SpaceX (SPCX) el 7 de julio de 2026, con una calificación de Sobreponderar (Overweight) y un precio objetivo de $300 dólares — la predicción más alcista de Wall Street en ese momento . El informe, titulado "La última frontera de la IA" , presenta a SpaceX no como una empresa de cohetes, sino como una plataforma de computación integrada, terrestre y orbital, que "puede convertir energía en inteligencia a gran escala" .
El rango de valoración del banco es intencionadamente amplio:
Esa amplitud refleja la extrema incertidumbre sobre cómo (y si) SpaceX monetizará sus ambiciones de IA y computación orbital. Incluso el caso base de la firma conlleva riesgos enormes: el banco reveló un riesgo de financiación de aproximadamente $672-$700 mil millones y proyecta que la empresa no generará flujo de caja libre positivo hasta 2035 .
El viaje de SpaceX tras su salida a bolsa ha sido una montaña rusa. La empresa debutó en el Nasdaq el 12 de junio de 2026 a $135 dólares por acción, abrió a $150 y alcanzó un máximo de $225.64 el 16 de junio: un aumento del 67% desde el precio de salida en tan solo cuatro sesiones .
Pero la reversión llegó con la misma rapidez. Para el 23 de junio, la acción había caído un 16% en un solo día, hasta aproximadamente $154.60, borrando más de $600 mil millones en capitalización de mercado . Para el 24 de julio, SPCX cotizaba cerca de los $113 dólares, muy cerca de su mínimo histórico y muy por debajo de su precio de salida a bolsa, habiendo revertido todas las ganancias posteriores a la OPI .
El mayor catalizador para una nueva caída podría estar aún por llegar. SpaceX reportará sus primeros resultados trimestrales como empresa pública el 4 de agosto de 2026 . Dos días después, el 6 de agosto, vence el primer tramo del periodo de restricción a la venta de acciones (lockup), lo que permitirá a los empleados e inversores iniciales vender aproximadamente 911.5 millones de acciones, valoradas en unos $109 y $123 mil millones a los precios actuales .
Para ponerlo en perspectiva: este vencimiento único es aproximadamente 68 veces el tamaño de un vencimiento típico de una gran empresa . Los vencimientos acumulados hasta diciembre de 2026 aumentarían el número de acciones negociables hasta el 40% del total en circulación .
Esta sobreoferta de acciones es una de las principales razones por las que los analistas esperan una presión a la baja continua . Muchos inversores, según Morgan Stanley, esperan que la acción toque los $100 dólares precisamente cuando esas acciones restringidas se vuelvan negociables .
La advertencia de Morgan Stanley se basa en un simple modelo de valoración por suma de las partes. El modelo del banco asigna valor a las distintas líneas de negocio de SpaceX:
El analista de Morgan Stanley, Adam Jonas, lo expresó claramente: "Creemos que el desconexión actual entre el sentimiento cada vez más bajista de los inversores y los fundamentos prácticamente sin cambios crea un punto de entrada atractivo en las acciones de SpaceX" . En otras palabras, el banco sigue siendo alcista en la historia fundamental de la IA de SpaceX, pero el mercado la está valorando como si esa historia no existiera.
El nivel de $100 dólares es un umbral crítico para SpaceX. Si la acción lo alcanza —y muchos analistas esperan exactamente eso cuando las acciones restringidas inunden el mercado a principios de agosto— el modelo de Morgan Stanley indica que los inversores estarían obteniendo los negocios de cohetes y Starlink a un precio justo, pero recibiendo efectivamente el negocio de IA de forma gratuita.
Si eso representa una oportunidad de compra o una trampa de valor depende de si SpaceX puede hacer realidad su visión de la computación orbital y, sobre todo, de si puede sobrevivir a la gigantesca necesidad de financiación de casi $700 mil millones necesarios hasta 2035 sin generar flujo de caja libre positivo .