Aunque las ventas orgánicas de Nestlé crecieron sólidamente un 3,6% y el crecimiento interno real se aceleró, el mercado se centró en el impacto en los resultados: un desplome del 31,4% en el beneficio neto, fuertes cargas por deterioro, el persistente impacto del retiro de la fórmula infantil y un complejo movimiento de cartera, todo ello anunciado el mismo día.
Los resultados del primer semestre de 2026 de Nestlé, publicados el 23 de julio, mostraron una marcada divergencia entre el impulso de los ingresos y la rentabilidad :
| Métrica | S1 2026 | Cambio vs S1 2025 |
|---|---|---|
| Ventas reportadas | 43.110 millones de CHF | -2,5% (desde 44.230 millones de CHF) |
| Beneficio neto (atribuible) | 3.472 millones de CHF (1,35 CHF por acción) | -31,4% |
| Beneficio operativo subyacente (UTOP) | 7.100 millones de CHF | -2,8% |
| Margen UTOP | 16,4% | -10 puntos básicos |
| Beneficio bruto | 20.000 millones de CHF | — |
| Margen bruto | 46,4% | -20 puntos básicos |
| Crecimiento orgánico de las ventas | 3,6% | Mejoró |
| Crecimiento interno real (RIG) | 1,5% | Se fortaleció |
El crecimiento orgánico superó las expectativas al situarse en el 3,6%, y el RIG, una medida de la demanda impulsada por el volumen, se aceleró del 1,2% en el primer trimestre al 1,8% en el segundo, lo que indica una recuperación real de la demanda . El beneficio por acción subyacente aumentó un 4% en moneda constante .
Pero estas mejoras operativas quedaron completamente ensombrecidas por el desplome del beneficio neto reportado.
La caída del beneficio neto, de 5.065 millones a 3.472 millones de francos suizos, tuvo tres causas principales :
Costes de reestructuración y deterioro. Nestlé contabilizó importantes amortizaciones de activos mantenidos para la venta, un coste directo de la reestructuración de la empresa conjunta de agua . Los gastos de reestructuración y otras partidas comerciales netas alcanzaron los 0,8 mil millones de CHF, frente a los 0,4 mil millones de CHF del S1 de 2025 .
Cargos relacionados con la cartera. Los costes vinculados a la empresa conjunta de agua y otros movimientos de cartera añadieron más presión .
Menores ingresos reportados. Las ventas cayeron un 2,5% hasta los 43.110 millones de CHF, incluso con la mejora del crecimiento orgánico. La brecha refleja las presiones cambiarias, la inflación de los costes de las materias primas y los efectos del retiro de la fórmula infantil .
En enero de 2026, Nestlé lanzó un retiro preventivo mundial de ciertos lotes de las fórmulas infantiles SMA, BEBA, NAN y Guigoz tras detectar la toxina cereulida en aceite de ácido araquidónico suministrado por un proveedor externo . El retiro, que luego se amplió en Francia , tuvo consecuencias financieras inmediatas :
El impacto financiero fue sustancial incluso antes del S1: Nestlé reveló un impacto de 185 millones de CHF en sus resultados de 2025 por el mismo retiro .
El mismo día de la publicación de los resultados, Nestlé anunció que transferiría sus marcas de agua premium, incluidas Perrier, S.Pellegrino y Acqua Panna, a una nueva empresa conjunta al 50/50 llamada Peranel con la firma de capital privado Platinum Equity .
Términos clave del acuerdo :
La medida está diseñada para optimizar las operaciones de Nestlé y permitir que el negocio de agua crezca con mayor agilidad como entidad independiente . Sin embargo, el acuerdo obligó a Nestlé a amortizar activos mantenidos para la venta, lo que afectó directamente a los beneficios reportados y aumentó la inquietud de los inversores .
Nestlé confirmó sus perspectivas para todo el año 2026, incluyendo las expectativas de mejora del margen bruto en comparación con 2025 . En la conferencia telefónica sobre resultados, la dirección destacó 600 millones de CHF en ahorros de costes adicionales y la mejora de las tendencias de volumen .
Pero las previsiones no lograron tranquilizar al mercado por varias razones :
Como señaló un analista, el mercado castigó la elevada valoración de Nestlé porque los resultados no cumplieron con las expectativas . Solo la caída de la acción arrastró al índice STOXX 600 en general y convirtió a Nestlé en la mayor influencia negativa en el SMI suizo ese día .
La historia fundamental fue mixta: Nestlé estaba ejecutando mejor operativamente, pero la combinación de un shock en los beneficios, fuertes cargas extraordinarias y una compleja reestructuración de cartera en un solo día superó cualquier noticia positiva.
La caída de las acciones de Nestlé en julio de 2026 no se debió a un solo factor, sino a la colisión simultánea de unos resultados por debajo de lo esperado, un retiro de fórmula infantil que todavía pesaba en los resultados y una empresa conjunta de agua estratégicamente necesaria pero financieramente dolorosa. La caída del 7% reflejó el veredicto del mercado de que la combinación de dolor a corto plazo en las ganancias e incertidumbre a largo plazo por la reestructuración llevaría tiempo resolverse.