Este batacazo en dos de los "Siete Magníficos" lastró los futuros de Wall Street y hundió el apetito por el riesgo en general, contagiando a las criptomonedas como un activo de riesgo correlacionado .
El precio del petróleo Brent se disparó por encima de los $100 por barril el jueves, cerrando en $100.68 —un incremento del 7% . El detonante fue la escalada de hostilidades entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico, con el temor a un bloqueo en el Mar Rojo que interrumpiera el suministro energético de la región
. Goldman Sachs proyectó que el Brent podría superar los $110 en el cuarto trimestre
. Este repunte del crudo reavivó los temores inflacionarios y ejerció una presión adicional sobre los activos de riesgo, incluidas las criptomonedas
.
Como nota positiva, los ETF de Bitcoin al contado en EE. UU. registraron una segunda semana consecutiva de entradas netas, atrayendo $75.7 millones en la semana que terminó el 17 de julio, tras los $197.4 millones de la semana anterior . Esto rompió una racha de salidas que había durado casi dos meses y que había visto cómo $2,730 millones huían en solo diez días
. En las cinco sesiones hasta el 21 de julio, los ETF atrajeron aproximadamente $727.3 millones, impulsando a Bitcoin hasta los $66,400 por primera vez desde el 17 de junio
. Estas entradas proporcionaron un suelo firme bajo el precio de Bitcoin y fueron el principal motor de la recuperación de más del 13% en julio
.
Las búsquedas realizadas no arrojaron evidencia suficiente sobre cambios regulatorios específicos a finales de julio de 2026. Sin embargo, el contexto general incluye señales agresivas de la Reserva Federal (las subidas de tipos llevaron a Bitcoin a un mínimo de 21 meses de $57,742 el 1 de julio) , y, a principios de año, la incertidumbre sobre la política arancelaria de la Casa Blanca provocó fuertes ventas de criptomonedas
.
Bitcoin no se estaba "estrellando" el jueves. Estaba consolidándose en un rango lateral después de un fuerte rally . Las fuerzas que moldean el mercado son dos caras de la misma moneda:
El resultado neto es un mercado que encontró un suelo cerca de los $57,700 a principios de julio, pero que lucha por romper de forma decisiva por encima de los $66,000–$66,800, atrapado entre la ansiedad por el gasto en IA, el riesgo geopolítico y los temores inflacionarios derivados del petróleo.