Meta implementó una actualización de software obligatoria (Versión 26, lanzada el 8 de julio de 2026) para sus gafas inteligentes Ray-Ban, Oakley y de su propia marca. Esta actualización desactiva la cámara si el indicador LED de privacidad es manipulado físicamente, perforado o destruido . El parche cierra una brecha que los 'modders' estaban explotando: algunos ofrecían servicios de pago para eliminar o desactivar el LED, permitiendo la grabación totalmente encubierta. Meta también está eliminando los anuncios de estos servicios, baneando las cuentas asociadas y estudiando emprender acciones legales contra los vendedores de dichas modificaciones .
Una batalla más amplia por la privacidad se ha intensificado desde principios de 2026. The New York Times informó en febrero de 2026 que Meta planeaba añadir una función de reconocimiento facial (nombre en clave 'Name Tag') a sus gafas inteligentes . Esto desencadenó una ola de oposición:
El Financial Times informó el 8 y 9 de julio de 2026 que Meta está probando un prototipo de gafas inteligentes con un sistema 'super-sensor' que capturaría audio de forma continua y tomaría fotos cada pocos segundos, sin necesidad de que el usuario presione ningún botón o dé una orden de voz para empezar a grabar . De manera crítica, los ejecutivos de Meta han discutido la posibilidad de no activar el indicador LED de grabación en este prototipo, lo que significa que las personas alrededor no tendrían ninguna señal visible de que están siendo grabadas . Meta ha dicho al Financial Times que el audio y las imágenes en bruto no se almacenarían a largo plazo, pero los metadatos de la captura continua sí podrían retenerse . Los defensores de la privacidad han señalado la flagrante contradicción: Meta está parcheando las gafas actuales para asegurar que el LED no pueda ser eludido, mientras que simultáneamente desarrolla un producto de próxima generación diseñado para no mostrar esa luz en primer lugar .
En resumen: En julio de 2026, Meta dio dos pasos concretos para hacer cumplir las normas (prohibiciones de contenido en Instagram y una actualización a prueba de manipulaciones del LED), pero enfrenta problemas de credibilidad constantes: está impulsando simultáneamente funciones de reconocimiento facial a las que se oponen los grupos de libertades civiles y construyendo un prototipo 'super-sensor' que eliminaría por completo el indicador de privacidad.