Las fuentes de Bloomberg indicaron que el Kremlin considera improbables las conversaciones de paz significativas antes de febrero de 2027. Esto refleja un cálculo de que el tiempo favorece la posición militar de Rusia y de que la atención de Occidente podría desviarse hacia otras crisis . El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, calificó el informe de Bloomberg como "especulación", diciendo a RBC que "pertenece a la categoría de especulación" y que no debe tomarse en serio, aunque no abordó directamente la afirmación de que Moscú ya no tiene la intención de discutir la devolución de territorios . El Ministerio de Defensa del Kremlin ha asegurado a Putin que el control total sobre Donetsk se puede lograr para finales de 2026, aunque algunos funcionarios militares consideran que este cronograma no es realista, pues creen que el control del Donbás es improbable antes de 2027 .
La importancia del informe de Bloomberg se ve amplificada por su momento: se publicó después de la cumbre de alto perfil pero inconclusa entre Trump y Putin en Anchorage, Alaska, el 15 de agosto de 2025. La reunión de casi tres horas terminó sin un alto el fuego ni ningún acuerdo concreto . Trump dijo: "No llegamos a eso", y ambos líderes se marcharon sin responder preguntas . El fracaso de la cumbre es visto ampliamente como una luz verde para que Moscú endureciera su postura negociadora .
Una reunión clandestina en Bakú, Azerbaiyán, en julio de 2026, involucró a ex altos funcionarios alemanes y rusos. Del lado alemán estaban Ronald Pofalla (exjefe de la Cancillería Federal) y Matthias Platzeck (ex primer ministro de Brandeburgo), mientras que el lado ruso incluía a Víktor Zubkov (ex primer ministro y estrecho aliado de Putin) y Valeri Fadéyev (jefe del Consejo de Derechos Humanos de Rusia) . El presidente de Azerbaiyán, Ilham Aliyev, confirmó que exfuncionarios de ambos países estaban en Bakú al mismo tiempo, aunque las autoridades azerbaiyanas no fueron notificadas de la reunión . El canciller alemán, Friedrich Merz, negó cualquier conocimiento o participación del gobierno en las conversaciones, y las agencias de seguridad alemanas evaluaron las reuniones como una operación de influencia rusa . El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Ucrania, Heorhiy Tykhyi, calificó la reunión como "poco importante", afirmando que Ucrania no autorizó a los participantes para tales negociaciones .
El informe de Bloomberg es consistente con un patrón más amplio de endurecimiento del maximalismo ruso desde la fallida cumbre de Anchorage. El Kremlin parece creer que el tiempo está de su lado, que el apoyo occidental a Ucrania se está desmoronando y que las ganancias en el campo de batalla pueden consolidarse independientemente de los costos diplomáticos. El canal de Bakú, aunque negado por Berlín, sugiere que persisten líneas de comunicación informales. Sin embargo, la convergencia de una ventana diplomática de dos meses (según Pavel), las advertencias polacas sobre los riesgos de una bandera falsa y la propia opinión del Kremlin de que las conversaciones están lejanas hasta 2027 apuntan a un período prolongado de conflicto de alta intensidad con pocas perspectivas a corto plazo de una solución negociada.