Croacia – Croacia perdió 2-1 ante Portugal el 3 de julio de 2026, tras intervenciones del VAR que marcaron el resultado. El entrenador portugués, Roberto Martínez, defendió las decisiones diciendo que "tuvimos suerte", mientras que el croata Zlatko Dalić lamentó el "mal arbitraje", aunque no achacó la derrota enteramente a los árbitros .
Irán – En el decisivo partido del Grupo G contra Egipto, Irán creyó haber marcado un gol de la victoria en el tiempo de descuento por medio de Jalal Hosseini Khalilzadeh. El VAR lo anuló por un fuera de juego milimétrico, una de las decisiones más controvertidas del torneo . The Business Standard señala que, si bien varias intervenciones del VAR fueron técnicamente correctas según el reglamento, produjeron "decisiones milimétricas que alteraron drásticamente los escenarios de clasificación" y "negaron victorias históricas a varios equipos" .
El partido de octavos de final del 7 de julio de 2026 en Atlanta se convirtió en el epicentro de la crisis de legitimidad del torneo. Egipto ganaba 2-0, pero Argentina remontó de forma increíble para ganar 3-2 en el tiempo de descuento . El punto de inflexión llegó cuando el gol de Mostafa Ziko para Egipto fue anulado por el VAR tras revisar una falta en el inicio de la jugada que ocurrió en el otro extremo del campo . Egipto también reclamó un penalti que no se señaló .
Tras el partido, la Asociación de Fútbol de Egipto (EFA) pidió formalmente a la FIFA que retirara a los árbitros del torneo, acusándolos de parcialidad hacia Argentina y afirmando que no podían "permanecer en silencio" . El entrenador Hossam Hassan fue más allá: "La FIFA quiere a Messi para el marketing", dijo, y calificó el partido de "amañado" . La controversia se entrelazó con la causa palestina, ya que Hassan había celebrado la victoria de Egipto en la fase de grupos envuelto en una bandera palestina .
El término 'VARgentina' se hizo viral, reflejando las teorías conspirativas — reconocidas por Reuters y la BBC— de que la FIFA estaba manipulando el torneo a favor de Messi y los campeones defensores por intereses comerciales . Múltiples fuentes señalan que estas teorías se difundieron "sin pruebas", pero que la mera percepción de parcialidad ya era dañina .
Hossam Hassan se enfrentó al escrutinio del Comité Disciplinario de la FIFA por varios frentes:
Se informó que el Comité Disciplinario de la FIFA estaba examinando las acusaciones contra Hassan a partir del 10 de julio de 2026 .
El 19 de julio de 2026, el Secretario General del Consejo de Europa publicó una carta abierta acusando a la FIFA de proporcionar una "puerta abierta al fraude" y de permitir que la influencia política "pusiera en duda la integridad del Mundial" . La carta criticaba específicamente:
El Consejo instó a la FIFA a construir un marco de integridad más sólido para el Mundial de 2030 .
Respuesta de la FIFA – La FIFA acusó recibo de la queja formal de Egipto, pero, a mediados de julio de 2026, no había retirado públicamente a ningún árbitro . La gestión de la reversión de la tarjeta roja de Balogun (con intervención de la Casa Blanca) y las asociaciones con casas de apuestas fueron citadas por los críticos como prueba de una gobernanza inconsistente . Reuters informó de que la apuesta de la FIFA por la tecnología había "fracasado" y que las críticas iban "desde acusaciones de exceso e inconsistencia en la aplicación, hasta teorías conspirativas en toda regla" .
Respuesta de la UEFA – Las fuentes disponibles no documentan una respuesta pública formal de la UEFA sobre las controversias del VAR o la carta del Consejo de Europa. Se trata de un vacío notable en el material actual.
El Mundial de 2026 ha generado una convergencia poco habitual de disputas arbitrales sobre el terreno de juego, protestas políticas, críticas institucionales de un importante organismo europeo de derechos humanos y teorías conspirativas virales. Aunque muchas decisiones del VAR fueron técnicamente legales según el reglamento, el efecto acumulativo —decisiones milimétricas, inconsistencia percibida y falta de transparencia— ha dañado significativamente la integridad percibida del torneo. No ha surgido ninguna prueba concluyente de un amaño organizado, pero el problema de percepción, documentado por Reuters, la BBC y el Consejo de Europa, es mayúsculo .