El 8 de julio, la organización de derechos humanos FairSquare anunció que presentaría una queja formal ante el Comité Olímpico Internacional (COI) contra Infantino, y la presentó el 13 de julio . La denuncia alega que Infantino —miembro del COI desde 2020— ha violado repetidamente las reglas de neutralidad política del COI al ofrecer apoyo político al presidente Trump . Cita específicamente su papel en la anulación de la sanción a Balogun y su participación anterior en el lanzamiento del 'Board of Peace' de Trump . La Carta Olímpica exige que "todas las organizaciones del Movimiento Olímpico apliquen la neutralidad en todo momento", y en junio de 2026 el COI añadió un nuevo párrafo que refuerza esta regla . FairSquare señaló que una queja previa que presentó ante el propio comité de ética de la FIFA no generó ninguna investigación .
La postura del COI es compleja. En febrero de 2026, la presidenta del COI, Kirsty Coventry, anunció que el COI "examinaría" si Infantino violó la carta por su participación en el acto político de Trump . Esta investigación previa ya estaba en marcha cuando estalló el escándalo de Balogun. Sin embargo, FairSquare aún no ha recibido confirmación de que la comisión de ética del COI haya abierto formalmente una investigación sobre la nueva denuncia relacionada con Balogun . No hay evidencia pública de que el COI haya rechazado la queja de plano, pero la falta de una acción rápida puede reflejar una cautela institucional: Infantino es un miembro en ejercicio del COI, la FIFA es la federación deportiva más grande del mundo y el COI históricamente ha sido lento para sancionar a sus propios miembros por cuestiones de neutralidad política. El mismo día que se anunció la queja, más de 70 eurodiputados también exigieron una investigación sobre la FIFA e Infantino por neutralidad política .
El caso Balogun ha dañado la posición de Infantino en varios frentes: