Una demanda central de Estados Unidos en el marco del acuerdo fue que la UE abordara las barreras no arancelarias que enfrentan los exportadores estadounidenses, especialmente las pequeñas y medianas empresas .
Matiz importante: Aunque el marco contiene un lenguaje avanzado sobre la reducción de barreras no arancelarias, ninguna fuente pública muestra un ultimátum específico de EE.UU. que exija a la UE "eliminar públicamente" las normas automotrices o de seguridad alimentaria por su nombre. Los compromisos se enmarcan como obligaciones generales de "trabajar para abordar", no como eliminaciones sectoriales concretas .
A julio de 2026, la UE presiona activamente para obtener exenciones de los aranceles estadounidenses del 15% que cubran aproximadamente 150.000 millones de euros en exportaciones de la UE .
El Acuerdo Turnberry atravesó un camino de ratificación lleno de crisis.
Mientras la disputa entre EE.UU. y la UE dominaba los titulares, la UE enfrenta simultáneamente tensiones estructurales profundas con China.
En resumen: La disputa transatlántica produjo un marco frágil y políticamente vinculante en julio de 2025 que limitó los aranceles estadounidenses al 15% a cambio de que la UE eliminara los aranceles industriales y abordara las barreras no arancelarias. El acuerdo se estancó durante meses por la crisis de Groenlandia, fue rescatado por una apresurada aprobación parlamentaria en junio de 2026 para cumplir con el plazo del 4 de julio, y sigue siendo legal y políticamente controvertido. Mientras tanto, el déficit comercial aún mayor de la UE con China (360.000 millones de euros) está impulsando llamados paralelos a una defensa comercial más dura y políticas de soberanía industrial.