Los tres nombres globales de memoria más grandes —Micron, SK Hynix y Samsung— cayeron más del 20% desde sus máximos recientes, entrando oficialmente en territorio de mercado bajista el mismo día en que Samsung reportó su mejor trimestre de la historia .
El patrón fue de libro de texto: los mercados habían descontado la perfección. Samsung obtuvo ganancias récord que superaron tanto a NVIDIA como a Apple, pero sus acciones cayeron un 8% porque los inversores ya miraban más allá de los resultados actuales, preocupados por la desaceleración del crecimiento de los precios de la memoria y las preocupaciones sobre el pico del ciclo . TSMC reportó un crecimiento de ganancias del 77% que "no logró impresionar a los inversores"
. Los analistas describieron esto como una reacción de "comprar el rumor, vender la noticia": la narrativa de demanda de IA que había impulsado al SOX a máximos históricos ya estaba completamente descontada, por lo que incluso las cifras excepcionales desencadenaron la toma de ganancias
.