En cuestión de horas, comenzó la reacción. Lo que siguió fue una de las mayores revueltas de consumidores en la historia reciente del videojuego, una historia que llega al corazón de cómo poseemos, conservamos y compramos videojuegos.
Al día siguiente del anuncio de Sony, Jade Pearce, CEO de PNP Games, una tienda independiente de videojuegos con sede en Winnipeg (Canadá), creó una petición en Change.org titulada "Don't Kill the Disc: Tell Sony to Keep Physical PlayStation Games" .
El mensaje de la petición era directo: "Firma para decirle a Sony que mantenga vivos los juegos en disco más allá de 2028, para que la próxima generación pueda poseer los juegos que juega, no solo alquilarlos" .
La propuesta tocó una fibra sensible. La petición superó las 40.000 firmas en menos de 48 horas, alcanzó las 100.000 en cuatro días y cruzó la barrera de las 250.000 en poco más de una semana . Según informó CBC News el 17 de julio de 2026, la cifra había superado las 320.000 firmas, convirtiéndola en una de las peticiones más grandes de la historia de los videojuegos
. PushSquare señaló que era tendencia número uno en Change.org
.
Hitos clave:
A pesar de la magnitud de la reacción, Sony mantuvo un silencio público durante más de una semana después del anuncio, y múltiples medios señalaron el "silencio absoluto" de la compañía mientras la petición seguía creciendo .
La reacción encontró su ejemplo más potente casi de inmediato. El editor Playstack anunció que la edición física 'Revered Edition', exclusiva para PS5, de Mortal Shell 2 (que se lanzará el 20 de agosto de 2026) había agotado todas sus existencias en tiendas en solo 8 días desde la apertura de reservas .
Playstack explicó que la demanda había "superado las expectativas" y que el stock en varios minoristas ya estaba agotado . La compañía se disculpó y advirtió que era muy poco probable que se pudieran reponer existencias antes del lanzamiento, creando una escasez en mercados como España, donde el minorista GAME ya había agotado sus unidades
.
Los medios especializados señalaron ampliamente este éxito de ventas como prueba de que la demanda física sigue siendo fuerte, una contradicción directa con la justificación de Sony para poner fin a la producción de discos . La situación de Mortal Shell 2 se convirtió en un grito de guerra para los jugadores: "Si un 'Souls-like' de nicho puede agotar su edición física en una semana, ¿cómo puede Sony afirmar que nadie quiere discos?".
Varios medios de comunicación confirmaron que Sony no respondió públicamente a la petición ni a la controversia durante más de una semana después del anuncio . PushSquare señaló específicamente que el "silencio absoluto" de Sony era notable dado el rápido crecimiento de la petición
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Algunos comentaristas de videojuegos y canales de YouTube describieron una respuesta "sorda": las cuentas de redes sociales de Sony continuaron publicando contenido promocional no relacionado con la controversia, lo que muchos fans interpretaron como una actitud desdeñosa . Sin embargo, es importante señalar que ninguna fuente verificable de forma independiente confirma que Sony respondiera directamente con un lenguaje hostil a los usuarios. La caracterización de "hostilidad" parece ser una cuestión de interpretación de algunos comentarios, no una declaración documentada de Sony.
La consulta también incluía una afirmación sobre la eliminación de 551 películas de Studio Canal de la PlayStation Store del Reino Unido el 1 de septiembre de 2026 sin reembolsos ni compensaciones, incluyendo títulos específicos como Terminator 2: Judgment Day, Hot Fuzz y Apocalypse Now. Esta afirmación no pudo ser verificada con las pruebas disponibles. El alcance de la búsqueda para esta verificación no arrojó ningún resultado con fuente que confirmara la eliminación, el número específico de títulos o las películas mencionadas. Esta afirmación requiere una verificación de datos separada y específica.
La petición y los informes generalizados destacan varios argumentos que van más allá de la simple nostalgia :
El anuncio de Sony de eliminar los discos ha desencadenado una de las mayores reacciones de consumo en la historia reciente de los videojuegos. Una petición de 320.000 firmas, un ejemplo muy real de una edición física que se agota, y una preocupación generalizada por la propiedad, la conservación y la supervivencia del comercio minorista se han unido en una campaña de presión pública que no muestra signos de disminuir.
Lo que queda por ver es si Sony responderá y si los cálculos de la compañía sobre las "tendencias de consumo" coinciden con la realidad de la demanda que su propio anuncio ha revelado.