El núcleo del radio tiene forma de pera (deformación octupolar) . La mayoría de los núcleos atómicos son esféricos o ligeramente alargados (como naranjas o sandías), pero los núcleos con forma de pera son asimétricos. Esta deformación amplifica dramáticamente la sensibilidad a efectos que violan la simetría —en un orden de 1000 veces mayor que los núcleos esféricos— y que podrían explicar por qué la materia dominó sobre la antimateria en el universo primitivo . Combinado con el aumento de sensibilidad molecular sobre la atómica (otro factor de ~1000×), las moléculas de radio son sondas extraordinariamente poderosas para la física más allá del Modelo Estándar .
El radio es altamente radiactivo, muy reactivo y está disponible solo en cantidades ínfimas (comenzando con ~1 mg de sal de nitrato de ²²⁶Ra, que es aproximadamente 1 mCi de actividad) . El equipo desarrolló una solución de varios pasos:
El proceso se comparó con hacer un caramelo: la placa del blanco actúa como el palito de una paleta, la sal de radio como el azúcar y el gas tampón frío como el paso de enfriamiento que solidifica el producto final .