Morgan Stanley advierte que la demanda de memoria para IA está desplazando la oferta disponible para hardware de consumo, creando ese mercado de dos velocidades y generando escasez :
Esto significa que los fabricantes de dispositivos se enfrentan a un dilema: subir los precios al consumidor final o aceptar márgenes más reducidos. Sony y Lenovo ya han comenzado a aumentar precios, y Microsoft atribuye unos 25.000 millones de dólares de su presupuesto de gastos de 2026 al aumento del coste de los chips .
Entre las recomendaciones del banco para beneficiarse del cuello de botella de la memoria se incluyen :