Irán ha bloqueado de hecho el estrecho atacando buques comerciales y colocando minas navales, mientras que EE.UU. ejerce presión simultánea sobre el transporte iraní y no iraní . La BBC informó el 9 de julio que el tráfico a través del estrecho "cayó abruptamente" tras los nuevos intercambios de ataques . El Memorándum de Islamabad está funcionalmente suspendido, y el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán ha declarado el estrecho cerrado, aunque un tráfico limitado continúa por un corredor meridional frente a las costas de Omán .
El seguro por riesgo de guerra ha experimentado incrementos sin precedentes:
Según datos de Hazeltree recogidos por Reuters el 16 de julio, los fondos de cobertura globales apostaron fuertemente contra las acciones del sector manufacturero en junio de 2026, a medida que los inversores se mostraban más preocupados por la interrupción de las cadenas de suministro debido a las renovadas tensiones en torno al Estrecho de Ormuz . Los fondos de cobertura vendieron más acciones manufactureras en corto (apostando a que su precio bajaría) de las que mantuvieron en largo, lo que refleja un giro marcadamente bajista impulsado por el riesgo de una interrupción prolongada del tráfico en esa vía marítima . Esta tendencia se inscribe en una dinámica más amplia: los fondos de cobertura llevaban nueve semanas consecutivas deshaciéndose de acciones cíclicas (Energía, Materiales, Industriales, Financieras) .
Conclusión clave: La crisis del Estrecho de Ormuz ha entrado en una fase renovada y altamente volátil. Una breve ventana diplomática en junio se derrumbó en cuestión de semanas, desencadenando la reimposición del bloqueo naval estadounidense, una fuerte caída del tráfico marítimo, primas de riesgo de guerra de hasta 4.000 veces los niveles previos a la crisis y un significativo reposicionamiento bajista de los fondos de cobertura contra las acciones manufactureras globales.