El 9 de julio de 2026, el Parlamento Europeo aprobó formalmente su posición negociadora en una votación en el pleno de Estrasburgo: 416 votos a favor, 169 en contra y 22 abstenciones . Esta votación allanó el camino para que el Parlamento iniciara las conversaciones interinstitucionales . Es decir, la Eurocámara ha dado su permiso para empezar a negociar el texto final con los gobiernos de la UE.
Fernando Navarrete Rojas (PPE, España) es el ponente (rapporteur) del Parlamento para el paquete de la moneda única, que incluye el euro digital, y liderará el equipo negociador de la Eurocámara . El 8 de julio ofreció una rueda de prensa técnica antes de la votación en el pleno . Aunque en el pasado se mostró crítico con poner el euro digital a disposición en línea, retiró su oposición tras obtener concesiones en la negociación .
La primera ronda de negociaciones se lleva a cabo con la presidencia irlandesa del Consejo de la UE, que representa a los estados miembros . La meta es tener una ley definitiva antes de que termine 2026, lo que permitiría al BCE proceder con la emisión .
Los puntos más sensibles en los trílogos son cómo se repartirán las comisiones entre bancos y proveedores de pago, y cómo se compensará a los intermediarios por distribuir el euro digital . Los bancos llevan años advirtiendo sobre la posible pérdida de ingresos y la salida de depósitos .
Se ha discutido un techo de 3.000 € por persona como salvaguarda para evitar retiros masivos de depósitos de los bancos comerciales . El BCE ha utilizado esta cifra como referencia en sus evaluaciones técnicas, pero no se ha comprometido oficialmente con un número concreto. Según algunas informaciones, ciertos bancos franceses habrían presionado para fijar un límite mucho más bajo (alrededor de 100 €) para minimizar el riesgo de fuga de depósitos, aunque las fuentes sobre esta cifra exacta son limitadas . El propio BCE ha modelizado que, en condiciones normales, el impacto en los depósitos bancarios es "contenido" para todos los niveles de límite evaluados . No obstante, en un escenario de crisis financiera, una simulación mostró que hasta 700.000 millones de euros podrían desplazarse de los bancos comerciales al euro digital .
El Consejo de Gobierno del BCE ha decidido lanzar un piloto de 12 meses en el segundo semestre de 2027, seleccionando de 10 a 30 proveedores de servicios de pago para probar el euro digital en un entorno real . Esto ocurre tras la finalización de la fase preparatoria en octubre de 2025 .
El euro digital está diseñado como una cartera electrónica respaldada por el banco central, distribuida por bancos y fintechs . Ofrecerá salvaguardas de privacidad y capacidad de uso sin conexión a internet (offline) . Las tenencias de euro digital no devengarán intereses . El BCE publicó en julio de 2026 un nuevo borrador del libro de reglas (rulebook) versión 0.91, que incorpora los comentarios de una consulta de mercado a gran escala .
Según el marco legislativo, la mayoría de las empresas de la eurozona estarían obligadas a aceptar el euro digital como forma de pago .
Una de las motivaciones centrales es que más de dos tercios de las transacciones con tarjeta en Europa son procesadas por empresas no europeas (principalmente redes estadounidenses como Visa y Mastercard) . El euro digital se concibe como una herramienta estratégica para reducir la dependencia de la infraestructura de pago no europea .
Si los legisladores de la UE adoptan el reglamento durante 2026, el BCE ha declarado que el euro digital podría emitirse durante 2029 .