La reunión de julio (prevista para el día 23) se presenta como una verdadera incógnita, un cara o cruz entre mantener los tipos o aplicar otro incremento de 25 puntos básicos.
Balance a 15 de julio: Una subida en julio es posible, pero no está asegurada. El bloque moderado (liderado por Panetta y con el apoyo del matiz de Kocher) parece inclinarse por esperar más datos. La postura agresiva de Nagel mantiene viva la opción de un alza si los precios del petróleo se disparan de nuevo.
La variable más determinante sigue siendo la trayectoria del precio del petróleo, vinculada al conflicto con Irán y al tránsito por el estrecho de Ormuz. Un nuevo repunte inclinaría al Consejo hacia una subida en julio y confirmaría el movimiento de septiembre. Un abaratamiento sostenido de la energía podría mantener los tipos sin cambios en julio, dejando septiembre como una opción aún viva.