El acuerdo Turnberry fue un marco político alcanzado en julio de 2025 entre la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, en el campo de golf de Trump en Escocia . Este pacto fijó un arancel máximo del 15% para las exportaciones de la UE hacia EE.UU. —una reducción frente al 30% que Trump había amenazado— a cambio de que la UE redujera a cero sus propios aranceles sobre bienes industriales estadounidenses . Ciertos productos, como aeronaves y medicamentos genéricos, quedaron exentos desde el inicio, pero productos agrícolas y alimentarios clave —incluidos el vino y el queso— quedaron deliberadamente sujetos al arancel del 15% sin ninguna excepción original . El acuerdo mantiene el arancel del 15% sobre la mayoría de las exportaciones europeas hasta el 31 de diciembre de 2029 .
La UE cumplió su parte: el Parlamento Europeo y el Consejo aprobaron los reglamentos de reducción arancelaria entre mayo y junio de 2026, y los aranceles de la UE sobre bienes industriales estadounidenses se eliminaron a partir del 1 de julio de 2026 . La UE también extendió el estatus de libre arancel para las importaciones de langosta estadounidense .
La nueva solicitud de la Comisión representa una exigencia asimétrica: la UE pide a Washington que exima unilateralmente una amplia gama de productos del arancel del 15%, argumentando que ya ha cumplido sus obligaciones y que las exenciones son necesarias para "restaurar el equilibrio" . La lista, obtenida por Euronews y Euractiv, incluye cientos de productos que abarcan alimentos, bebidas, dispositivos médicos y maquinaria . En el sector lácteo, la lista solicita específicamente un trato libre de aranceles para el queso roquefort y otros quesos azules, mientras que el vino, los licores, la cerveza y el aceite de oliva también son objetivos destacados .
No es el primer intento de la UE de conseguir exenciones. En noviembre de 2025, la Comisión preparó una solicitud similar para proteger el vino y los licores de los aranceles, presentando una lista de 27 páginas a la administración Trump . Ese esfuerzo anterior no logró el resultado deseado, y los productos siguieron sujetos al arancel del 15%.
La puja por las exenciones se ve seriamente complicada por las persistentes fricciones entre EE.UU. y la UE en torno a la Ley de Mercados Digitales (DMA) y la Ley de Servicios Digitales (DSA) de la UE, que Washington considera que apuntan desproporcionadamente contra los gigantes tecnológicos estadounidenses.
La administración Trump ha planteado repetidamente la DSA y la DMA como obstáculos para el comercio durante las conversaciones transatlánticas, y los homólogos estadounidenses las han "mencionado explícitamente" como fuente de tensión en las negociaciones comerciales . En febrero de 2025, el presidente Trump emitió un memorando que amenazaba con aranceles a los países que obstaculizaran "la competitividad global de las empresas estadounidenses", apuntando explícitamente al sector tecnológico estadounidense y al marco regulatorio digital de la UE . El memorando señalaba a varios Estados miembros de la UE por haber implementado impuestos o regulaciones sobre servicios digitales.
EE.UU. ha ido más allá de la retórica: en enero de 2026, el Departamento de Estado impuso restricciones de visado a cinco funcionarios europeos involucrados en la redacción de la DMA y la DSA . EE.UU. también ha amenazado con nuevos aranceles en represalia por los impuestos y regulaciones digitales de la UE, lo que potencialmente pondría en riesgo todo el techo arancelario del 15% establecido por el acuerdo Turnberry . La administración Trump ha lanzado un ultimátum, amenazando con utilizar "todas las herramientas a su disposición" para represaliar, incluyendo tasas sobre servicios europeos como Spotify y DHL .
La UE ha insistido públicamente en que las reglas digitales no están sobre la mesa en las negociaciones comerciales y son "no negociables" , pero Washington sigue vinculando ambos temas . La vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea, Teresa Ribera, advirtió que la UE debe estar preparada para replantearse su relación comercial con EE.UU. si Washington continúa con sus ataques contra la DSA y la DMA .
La solicitud de exención de 150.000 millones de euros de la Comisión llega en un momento de máxima fricción. EE.UU. considera que el arancel del 15% del acuerdo Turnberry ya es un compromiso, mientras que la UE argumenta que ha cumplido plenamente y que ahora merece un alivio recíproco. Sin embargo, la disputa no resuelta sobre las regulaciones digitales le da a Washington un fuerte incentivo para negar concesiones — y la Casa Blanca ya ha señalado que podría usar las amenazas arancelarias como palanca contra el régimen de la DMA/DSA . La fecha límite para el pleno cumplimiento de EE.UU. con el acuerdo Turnberry es el 31 de diciembre de 2026, lo que convierte esto en una ventana de negociación de alto riesgo . Si EE.UU. no cumple con sus compromisos para esa fecha, la "cláusula de amanecer" de la UE podría retrasar o suspender sus propias reducciones arancelarias sobre bienes estadounidenses .