El Texto 19 consta de nueve glifos que registran un conjunto único de cálculos astronómicos . La fórmula vincula el periodo sinódico de Venus (584 días) y el de Marte (780 días) en un ciclo combinado de 2.920 días, equivalentes a aproximadamente ocho años terrestres
. La inscripción está firmada con la frase che-he-na, un marcador posesivo en primera persona que los investigadores interpretan como una firma de autoría explícita que significa 'es suyo' o 'así lo dice'
. Los cálculos datan de alrededor del año 781 d.C.
.
Este hallazgo es relevante por varias razones:
El descubrimiento de Sak Tahn Waax replantea la historia global de la ciencia. Los investigadores han trazado comparaciones explícitas con científicos famosos de otras tradiciones antiguas: Pitágoras (Grecia, siglo VI a.C.) y Galileo (Italia, siglos XVI–XVII d.C.) . Sak Tahn Waax representa el primer ejemplo nombrado de un autor matemático-astronómico de la América precolombina cuya identidad y obra pueden vincularse directamente
.
Este descubrimiento proporciona evidencia concreta de que los intelectuales mayas eran reconocidos individualmente por sus contribuciones matemáticas, operando a un nivel de astronomía planetaria comparable en sofisticación a las tradiciones del Viejo Mundo, pero desarrollado de forma independiente . El Ministerio de Cultura y Deportes de Guatemala ha reconocido formalmente el hallazgo como parte del patrimonio científico del país
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El Texto 19 es mucho más que un nombre. Demuestra que los astrónomos mayas no eran guardianes anónimos de la tradición; eran individuos reconocidos que podían reclamar la autoría de su trabajo intelectual. La fórmula en sí misma, que sincroniza los movimientos de planetas visibles a simple vista, refleja una necesidad práctica de armonizar el calendario ritual con el cielo. 'La identificación y la obra de un matemático maya del siglo VIII', concluye el estudio, proporciona 'el único ejemplo conocido de un matemático-astrónomo maya del periodo Clásico identificado por nombre y que reclama crédito directo por su trabajo intelectual' .
El nombre Sak Tahn Waax —'Zorro de pecho blanco'— se sitúa ahora junto a los escribas anónimos de los códices, dando un rostro y una identidad a una mente brillante del mundo maya antiguo.