La posición de la Comisión es que Meta diseñó estas funciones a sabiendas para maximizar la atención del usuario, sin realizar la evaluación de riesgos sobre su potencial adictivo que exige la DSA .
En virtud de la DSA, la Comisión puede imponer multas de hasta el 6% del volumen de negocio total anual mundial de una empresa por incumplimiento . Varias fuentes sitúan la exposición de Meta en aproximadamente 12.000 millones de dólares, basándose en los ingresos globales declarados por Meta en 2025, de unos 200.000 millones
. Esta multa solo se aplicaría si se confirman las conclusiones preliminares después de que Meta ejerza su derecho de defensa en el procedimiento formal
.
La Comisión ordenó a Meta cambiar la configuración por defecto para que las plataformas sean menos adictivas e introducir pausas de uso efectivas y otras medidas de mitigación . Concretamente:
Meta dispone de un plazo formal para responder y proponer soluciones antes de que la Comisión emita una decisión final vinculante .
Por otro lado, el 13 de julio de 2026, Meta presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Irlanda contra Coimisiún na Meán (el regulador de medios irlandés) . El recurso pretende paralizar dos investigaciones que Coimisiún na Meán inició en mayo de 2026 contra Instagram y Facebook en virtud de:
Estas investigaciones irlandesas examinan si el diseño de la interfaz de Meta dificulta que los usuarios controlen qué contenido ven y si los feeds algorítmicos manipulan el comportamiento del usuario sin la transparencia adecuada . Meta solicita una orden judicial que anule la decisión del regulador de abrir estas investigaciones, alegando motivos procesales y de competencia
. Esta acción en Irlanda es una vía legal independiente del procedimiento de la Comisión contra las plataformas de muy gran tamaño (VLOP) con arreglo al artículo 33 de la DSA
.
La resolución de julio de 2026 sobre el diseño adictivo es la segunda infracción preliminar de la DSA que se imputa a Meta en seis meses.
El 29 de abril de 2026, la Comisión ya había considerado preliminarmente que Meta infringía la DSA por no impedir que menores de 13 años usaran Instagram y Facebook, a pesar de las restricciones de edad de las propias plataformas . En aquel caso de abril se alegaba que Meta no había adoptado medidas suficientemente eficaces para detectar y bloquear a los usuarios menores de edad, exponiendo a los menores a contenidos y riesgos de recogida de datos contra los que la DSA pretende proteger
. Ese caso también conllevaba una posible multa de hasta el 6% de los ingresos anuales globales
.
Meta se ha enfrentado además a otras acciones relacionadas con la DSA: en octubre de 2025, la Comisión consideró preliminarmente que Meta incumplía sus obligaciones por no facilitar el acceso de los investigadores a los datos y por disponer de un sistema de denuncia de contenido ilegal ineficaz .