La competencia interna se ha vuelto tan intensa que el propio CEO de Nvidia, Jensen Huang, tiene que intervenir de vez en cuando para mediar entre las distintas unidades de negocio .
El negocio de data centers de Nvidia —que suministra GPUs para el boom de la IA— genera ingresos enormes e inmediatos, mientras que la división automotriz apuesta por un futuro de conducción autónoma que no dará frutos hasta dentro de varios años. Wu reconoció este incómodo cálculo interno: ¿cuánta capacidad de fabricación y suministro de GPUs se asigna a clientes que pagan precios altos hoy, frente a un mercado que podría materializarse mañana?
Durante la entrevista, Wu presentó un cronograma ambicioso para la conducción autónoma:
| Hito | Objetivo |
|---|---|
| Capacidades urbanas Nivel 2++ en plataforma Drive AGX | 2026 |
| Pruebas de robotaxis Nivel 4 con socios | 2027 |
| Vehículos autónomos Nivel 4 de propiedad particular | 2028 |
Nvidia está construyendo una pila completa de conducción autónoma llamada Nvidia Drive, que ofrece plataformas de hardware y modelos fundacionales entrenados con datos sintéticos. Wu argumentó que los fabricantes de automóviles no necesitan miles de millones de kilómetros de datos de conducción autónoma como Waymo o Tesla — pueden conectarse al ecosistema de Nvidia, que ejecuta 5 millones de pruebas de validación al día .
La división automotriz de Nvidia se enfrenta a una competencia interna real por el acceso a las GPUs, con reuniones semanales de asignación y la mediación ocasional del CEO Jensen Huang . Esto refleja una crisis más amplia de recursos de IA donde el suministro de memoria para GPUs (GDDR7 y HBM) está severamente limitado por la demanda de los data centers, lo que obliga a Nvidia a recortar la producción de GPUs para gaming hasta en un 40% . Mientras tanto, la hoja de ruta de conducción autónoma de Wu apunta a funciones urbanas de Nivel 2++ en 2026, pruebas de robotaxis Nivel 4 en 2027 y vehículos Nivel 4 para consumidores en 2028 — un cronograma que depende de conseguir los mismos recursos de cómputo que su equipo ya está luchando por obtener.
La competencia interna se ha vuelto tan intensa que el propio CEO de Nvidia, Jensen Huang, tiene que intervenir de vez en cuando para mediar entre las distintas unidades de negocio .
El negocio de data centers de Nvidia —que suministra GPUs para el boom de la IA— genera ingresos enormes e inmediatos, mientras que la división automotriz apuesta por un futuro de conducción autónoma que no dará frutos hasta dentro de varios años. Wu reconoció este incómodo cálculo interno: ¿cuánta capacidad de fabricación y suministro de GPUs se asigna a clientes que pagan precios altos hoy, frente a un mercado que podría materializarse mañana?
Durante la entrevista, Wu presentó un cronograma ambicioso para la conducción autónoma:
| Hito | Objetivo |
|---|---|
| Capacidades urbanas Nivel 2++ en plataforma Drive AGX | 2026 |
| Pruebas de robotaxis Nivel 4 con socios | 2027 |
| Vehículos autónomos Nivel 4 de propiedad particular | 2028 |
Nvidia está construyendo una pila completa de conducción autónoma llamada Nvidia Drive, que ofrece plataformas de hardware y modelos fundacionales entrenados con datos sintéticos. Wu argumentó que los fabricantes de automóviles no necesitan miles de millones de kilómetros de datos de conducción autónoma como Waymo o Tesla — pueden conectarse al ecosistema de Nvidia, que ejecuta 5 millones de pruebas de validación al día .
La división automotriz de Nvidia se enfrenta a una competencia interna real por el acceso a las GPUs, con reuniones semanales de asignación y la mediación ocasional del CEO Jensen Huang . Esto refleja una crisis más amplia de recursos de IA donde el suministro de memoria para GPUs (GDDR7 y HBM) está severamente limitado por la demanda de los data centers, lo que obliga a Nvidia a recortar la producción de GPUs para gaming hasta en un 40% . Mientras tanto, la hoja de ruta de conducción autónoma de Wu apunta a funciones urbanas de Nivel 2++ en 2026, pruebas de robotaxis Nivel 4 en 2027 y vehículos Nivel 4 para consumidores en 2028 — un cronograma que depende de conseguir los mismos recursos de cómputo que su equipo ya está luchando por obtener.