El operador de derivados de Goldman Sachs Brian Garrett lanzó una advertencia en julio de 2026 que circula ampliamente. Señaló que los diferenciales de crédito (spreads) de una gran cesta de bonos de empresas tecnológicas se ampliaron en 22 puntos básicos en una sola semana, mientras que las acciones se mantienen cerca de máximos históricos y la volatilidad está en mínimos .
Garrett advirtió que los mercados de renta variable han ignorado históricamente las señales de los mercados de crédito "hasta que de repente prestan atención, y entonces todo se derrumba" .
La propia mesa de renta fija de Goldman Sachs describió la situación con crudeza: "Es difícil recordar una disparidad mayor entre el precio y el sentimiento en el crédito investment grade (grado de inversión)". La mesa añadió que "el mensaje de los inversores en crédito es cada vez más claro: será muy difícil ejecutar operaciones a los niveles actuales" .
Quizás el dato más revelador: Goldman informó que el umbral de tensión del mercado se ha derrumbado: donde antes 75.000 millones de dólares en emisiones presionaban al mercado, ahora solo 25.000 millones lo hacen . Esto sugiere que la capacidad del mercado de bonos para absorber nueva deuda relacionada con IA se está reduciendo rápidamente.
Hay una divergencia creciente entre los mercados de crédito y de renta variable. Los diferenciales de crédito de los bonos tecnológicos se están ampliando —MSCI informa que los diferenciales en los sectores de TI y servicios de comunicación de alto rendimiento se han ampliado bruscamente en 2026 ante los temores de disrupción por IA — mientras que las acciones se mantienen cerca de máximos históricos
.
Los mercados de bonos investment grade, que antes eran un refugio seguro durante los vaivenes bursátiles impulsados por la IA, ahora muestran signos de tensión . El equipo de renta fija de Goldman describió esto como una disparidad inusualmente grande entre la acción del precio en crédito y el sentimiento de los inversores en crédito
. El mensaje: los inversores en bonos se están poniendo nerviosos, mientras que los inversores en acciones aún no están descontando el riesgo.
El 10 de julio de 2026, S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de emisor a largo plazo de Oracle de BBB a BBB- , situándola a solo un escalón del grado especulativo (bono basura) . Fue un momento decisivo para la historia de la deuda por IA.
S&P citó el rápido aumento del gasto en infraestructura de IA, el flujo de caja libre negativo y la alta concentración de clientes de Oracle, especialmente su dependencia de OpenAI, a la que S&P señaló explícitamente como un riesgo crediticio. Según S&P, casi la mitad de las obligaciones contractuales de Oracle están vinculadas a OpenAI, y si OpenAI encontrara dificultades, Oracle se enfrentaría a "una capacidad significativamente infrautilizada y repercusiones financieras" .
El capex de Oracle relacionado con IA se ha disparado hasta los 95.000 millones de dólares con períodos de recuperación prolongados , y la empresa planea recaudar otros 40.000 millones de dólares mediante deuda y capital para financiar la construcción de sus centros de datos
. A pesar de la rebaja, S&P mantuvo una perspectiva estable, y la acción de Oracle inicialmente ignoró la noticia mientras los inversores se centraban en su cartera de contratos en la nube de 638.000 millones de dólares
.
La rebaja no fue una sorpresa para los analistas de crédito. Ya en diciembre de 2025, Barclays había rebajado la deuda de Oracle a infraponderar, proyectando una fecha de agotamiento de efectivo en noviembre de 2026 según la guía de capex actual .
El Banco de Pagos Internacionales (BIS), en su informe anual de junio de 2026 (Capítulo I: "Progreso y peligro"), planteó preocupaciones directas sobre el auge de la inversión en IA . El BIS señaló que los cinco mayores hyperscalers gastarán más de un billón de dólares estadounidenses en capex relacionado con IA entre 2025 y 2026, y que estos compromisos están superando las ganancias y el flujo de caja libre
.
El BIS advirtió que, a corto plazo, el auge de la inversión en IA "plantea dudas sobre la sostenibilidad de la expansión económica actual" y que una desaceleración en el sector de la IA podría tener amplias implicaciones para la estabilidad financiera, dada la magnitud de la deuda y el capital en riesgo .
Esto coincide con advertencias relacionadas de la firma de inversión Man Group, que en junio de 2026 describió los mercados de crédito de IA como en riesgo de una corrección "violenta" , señalando que los inversores se enfrentan a "importantes riesgos de ejecución y retrasos en el desarrollo, y sin embargo no obtienen ningún beneficio accionario si el auge previsto se materializa" .
La convergencia de advertencias de los operadores de Goldman Sachs, el BIS y las agencias de calificación apunta a un mercado donde la emisión de deuda por IA, sin precedentes, está tensando los mercados de crédito, creando una peligrosa desconexión entre unos mercados de renta variable complacientes y unas condiciones crediticias que se deterioran. La rebaja de Oracle es la víctima corporativa de mayor perfil hasta ahora, pero las dinámicas subyacentes sugieren que podrían seguir más.
Como dijo un operador de Goldman: la capacidad del mercado para absorber nueva oferta se ha derrumbado de 75.000 a 25.000 millones de dólares. Si ese umbral sigue encogiéndose, la próxima emisión de bonos relacionada con la IA podría ser la que rompa la espalda del mercado.