Goldman Sachs, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y S&P Global Ratings advierten a mediados de 2026 que el despliegue de infraestructura de IA está llevando al límite al mercado de bonos corporativos. S&P rebajó la calificación de Oracle a BBB (a un paso del bono basura) el 10 de julio de 2026, citando 95.000 m...
Respuesta de investigación

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El despliegue de infraestructura de inteligencia artificial en 2026 ya no es solo una historia tecnológica: se ha convertido en una historia de crédito, y las advertencias llegan desde los niveles más altos de las finanzas globales.
Entre las mesas de renta fija de Goldman Sachs, el Banco de Pagos Internacionales (BIS, por sus siglas en inglés) y S&P Global Ratings, ha surgido un consenso: la magnitud de la deuda que están asumiendo las empresas tecnológicas más grandes del mundo está poniendo a prueba la capacidad del mercado global de bonos, creando condiciones que varios analistas describen como peligrosamente frágiles.
Las cifras son asombrosas. Amazon, Microsoft, Alphabet (Google) y Meta —los cuatro mayores hyperscalers— han comprometido 725.000 millones de dólares en gasto de capital (capex) para 2026, un salto del 77% respecto al récord de 410.000 millones establecido en 2025 . Goldman Sachs proyecta que el capex combinado de los hyperscalers podría alcanzar 1,4 billones de dólares para 2027
y un acumulado de 5,3 billones para 2030
.
En el lado de la deuda, las mayores empresas tecnológicas ya han emitido más de 170.000 millones de dólares en bonos corporativos en 2026, superando su total de todo 2025 . Morgan Stanley estima que la emisión global de deuda relacionada con IA superará los 500.000 millones de dólares anuales
. Max Lukianchikov, de Goldman Sachs, señaló que hasta ahora los inversores se han centrado en el rendimiento, pero advirtió que a medida que el gasto en IA siga aumentando, "la oferta podría empezar a superar a la demanda"
.
El operador de derivados de Goldman Sachs Brian Garrett lanzó una advertencia en julio de 2026 que circula ampliamente. Señaló que los diferenciales de crédito (spreads) de una gran cesta de bonos de empresas tecnológicas se ampliaron en 22 puntos básicos en una sola semana, mientras que las acciones se mantienen cerca de máximos históricos y la volatilidad está en mínimos .
Garrett advirtió que los mercados de renta variable han ignorado históricamente las señales de los mercados de crédito "hasta que de repente prestan atención, y entonces todo se derrumba" .
La propia mesa de renta fija de Goldman Sachs describió la situación con crudeza: "Es difícil recordar una disparidad mayor entre el precio y el sentimiento en el crédito investment grade (grado de inversión)". La mesa añadió que "el mensaje de los inversores en crédito es cada vez más claro: será muy difícil ejecutar operaciones a los niveles actuales" .
Quizás el dato más revelador: Goldman informó que el umbral de tensión del mercado se ha derrumbado: donde antes 75.000 millones de dólares en emisiones presionaban al mercado, ahora solo 25.000 millones lo hacen . Esto sugiere que la capacidad del mercado de bonos para absorber nueva deuda relacionada con IA se está reduciendo rápidamente.
Hay una divergencia creciente entre los mercados de crédito y de renta variable. Los diferenciales de crédito de los bonos tecnológicos se están ampliando —MSCI informa que los diferenciales en los sectores de TI y servicios de comunicación de alto rendimiento se han ampliado bruscamente en 2026 ante los temores de disrupción por IA — mientras que las acciones se mantienen cerca de máximos históricos
.
Los mercados de bonos investment grade, que antes eran un refugio seguro durante los vaivenes bursátiles impulsados por la IA, ahora muestran signos de tensión . El equipo de renta fija de Goldman describió esto como una disparidad inusualmente grande entre la acción del precio en crédito y el sentimiento de los inversores en crédito
. El mensaje: los inversores en bonos se están poniendo nerviosos, mientras que los inversores en acciones aún no están descontando el riesgo.
El 10 de julio de 2026, S&P Global Ratings rebajó la calificación crediticia de emisor a largo plazo de Oracle de BBB a BBB- , situándola a solo un escalón del grado especulativo (bono basura) . Fue un momento decisivo para la historia de la deuda por IA.
S&P citó el rápido aumento del gasto en infraestructura de IA, el flujo de caja libre negativo y la alta concentración de clientes de Oracle, especialmente su dependencia de OpenAI, a la que S&P señaló explícitamente como un riesgo crediticio. Según S&P, casi la mitad de las obligaciones contractuales de Oracle están vinculadas a OpenAI, y si OpenAI encontrara dificultades, Oracle se enfrentaría a "una capacidad significativamente infrautilizada y repercusiones financieras" .
El capex de Oracle relacionado con IA se ha disparado hasta los 95.000 millones de dólares con períodos de recuperación prolongados , y la empresa planea recaudar otros 40.000 millones de dólares mediante deuda y capital para financiar la construcción de sus centros de datos
. A pesar de la rebaja, S&P mantuvo una perspectiva estable, y la acción de Oracle inicialmente ignoró la noticia mientras los inversores se centraban en su cartera de contratos en la nube de 638.000 millones de dólares
.
La rebaja no fue una sorpresa para los analistas de crédito. Ya en diciembre de 2025, Barclays había rebajado la deuda de Oracle a infraponderar, proyectando una fecha de agotamiento de efectivo en noviembre de 2026 según la guía de capex actual .
El Banco de Pagos Internacionales (BIS), en su informe anual de junio de 2026 (Capítulo I: "Progreso y peligro"), planteó preocupaciones directas sobre el auge de la inversión en IA . El BIS señaló que los cinco mayores hyperscalers gastarán más de un billón de dólares estadounidenses en capex relacionado con IA entre 2025 y 2026, y que estos compromisos están superando las ganancias y el flujo de caja libre
.
El BIS advirtió que, a corto plazo, el auge de la inversión en IA "plantea dudas sobre la sostenibilidad de la expansión económica actual" y que una desaceleración en el sector de la IA podría tener amplias implicaciones para la estabilidad financiera, dada la magnitud de la deuda y el capital en riesgo .
Esto coincide con advertencias relacionadas de la firma de inversión Man Group, que en junio de 2026 describió los mercados de crédito de IA como en riesgo de una corrección "violenta" , señalando que los inversores se enfrentan a "importantes riesgos de ejecución y retrasos en el desarrollo, y sin embargo no obtienen ningún beneficio accionario si el auge previsto se materializa" .
La convergencia de advertencias de los operadores de Goldman Sachs, el BIS y las agencias de calificación apunta a un mercado donde la emisión de deuda por IA, sin precedentes, está tensando los mercados de crédito, creando una peligrosa desconexión entre unos mercados de renta variable complacientes y unas condiciones crediticias que se deterioran. La rebaja de Oracle es la víctima corporativa de mayor perfil hasta ahora, pero las dinámicas subyacentes sugieren que podrían seguir más.
Como dijo un operador de Goldman: la capacidad del mercado para absorber nueva oferta se ha derrumbado de 75.000 a 25.000 millones de dólares. Si ese umbral sigue encogiéndose, la próxima emisión de bonos relacionada con la IA podría ser la que rompa la espalda del mercado.
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Goldman Sachs, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y S&P Global Ratings advierten a mediados de 2026 que el despliegue de infraestructura de IA está llevando al límite al mercado de bonos corporativos.
Goldman Sachs, el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y S&P Global Ratings advierten a mediados de 2026 que el despliegue de infraestructura de IA está llevando al límite al mercado de bonos corporativos. S&P rebajó la calificación de Oracle a BBB (a un paso del bono basura) el 10 de julio de 2026, citando 95.000 millones de dólares en capex de IA, flujo de caja negativo y una fuerte dependencia de OpenAI como riesgo c...
El BIS advierte que la inversión en IA supera las ganancias y el flujo de caja libre, lo que supone un riesgo sistémico para la estabilidad financiera si se produce una desaceleración en el sector.