Conclusión: La guerra ha comprimido la desventaja de costo relativo del SAF de ~3x a aproximadamente 2x, creando una ventana genuina de mayor competitividad. Pero el volumen absoluto de producción del SAF (0,8% de la demanda), su techo de costo estructural de las materias primas y el aumento simultáneo de la producción convencional significan que el conflicto no ha provocado un cambio material hacia el SAF a escala. La crisis ha puesto en cambio de manifiesto la tensión entre la seguridad energética y la descarbonización, haciendo que el SAF sea más interesante económicamente en términos relativos, pero subrayando lo lejos que está la industria de reemplazar el queroseno fósil.
Conclusión: La guerra ha comprimido la desventaja de costo relativo del SAF de ~3x a aproximadamente 2x, creando una ventana genuina de mayor competitividad. Pero el volumen absoluto de producción del SAF (0,8% de la demanda), su techo de costo estructural de las materias primas y el aumento simultáneo de la producción convencional significan que el conflicto no ha provocado un cambio material hacia el SAF a escala. La crisis ha puesto en cambio de manifiesto la tensión entre la seguridad energética y la descarbonización, haciendo que el SAF sea más interesante económicamente en términos relativos, pero subrayando lo lejos que está la industria de reemplazar el queroseno fósil.