Además, Volkswagen planea reducir su gama de modelos hasta en un 50%, eliminando aquellos que no son rentables para concentrarse en un número menor de vehículos con mayores márgenes . También pretende recortar el gasto en investigación y desarrollo en un 15% respecto a su presupuesto quinquenal
, y fuentes internas han señalado un objetivo más amplio de reducir costes en un 20% para 2028
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Tres presiones convergentes han llevado a Volkswagen a este punto:
Blume se enfrenta a lo que los analistas han calificado como la prueba más importante de su liderazgo. Los accionistas le han exigido que demuestre que su reestructuración avanza con la suficiente rapidez, especialmente después de que el drástico recorte de previsiones de BMW encendiera las alarmas sobre el sector automotor alemán . La reunión del consejo de supervisión del 9 de julio es considerada ampliamente como un momento crucial para su continuidad en el cargo
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El plan de Blume no se limita al ahorro de costes. Reuters informó que la propuesta también representa un intento de desafiar la arraigada estructura de gobierno corporativo de Volkswagen, que durante mucho tiempo ha ralentizado la toma de decisiones al otorgar al sindicato y al estado de Baja Sajonia poder de veto sobre las decisiones importantes .
La resistencia es feroz y está coordinada:
La reunión del consejo de supervisión del 9 de julio es el punto de inflexión crítico. Según la estructura de gobierno de Volkswagen, los representantes de los trabajadores ocupan la mitad de los escaños del consejo y pueden bloquear decisiones importantes, mientras que la participación del 20% de Baja Sajonia le otorga una minoría de bloqueo. Blume ha advertido que podría convocar una junta general extraordinaria si el consejo rechaza la propuesta .
Un factor clave de complicación: el plan rompería el acuerdo de diciembre de 2024 con IG Metall, que descartaba los cierres de plantas a cambio de 35.000 recortes de empleo "socialmente responsables" para 2030 . La propuesta actual va mucho más allá de ese pacto y no existe un plan de respaldo claro si el consejo la vota en contra. Si se rechaza el plan, Volkswagen podría enfrentarse a un estancamiento prolongado en un momento en que su posición competitiva se deteriora rápidamente, con los rivales chinos avanzando y las presiones arancelarias aumentando
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