Haaland igualó el registro de máximos goleadores del torneo junto a Lionel Messi y Kylian Mbappé, con siete tantos cada uno . Es la mayor cantidad de goles de un debutante en un Mundial desde que el polaco Grzegorz Lato anotara siete en 1974
. Además, se convirtió en el único jugador del Mundial 2026 en marcar con pierna izquierda, pierna derecha, de cabeza, dentro del área y desde fuera del área
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Noruga se enfrentó a Brasil en los octavos de final en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey. Brasil se adelantó 1-0, pero Haaland apareció en los últimos 11 minutos: primero con un cabezazo en el que superó al defensor brasileño Gabriel Magalhães, y luego con un disparo raso que batió al portero Alisson . El 2-1 final clasificó a Noruega para su primer cuarto de final de la historia
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Ese mismo día, Inglaterra venció a México por 3-2 en el otro octavo, disputado en el Estadio Azteca, lo que dejó el cartel de Noruega vs. Inglaterra en cuartos de final, a celebrarse en Miami el 11 de julio .
En la previa del partido, Haaland echó mano de la guerra psicológica y aseguró que Inglaterra carga con todo el peso de la expectativa:
«Toda la presión está sobre Inglaterra. Nuestras opciones de ganar el Mundial siguen siendo muy bajas. Ellos son los favoritos.»
Calificó el encuentro como «un partido especial» porque nació en Leeds (Inglaterra) y tiene a muchos compañeros del Manchester City entre las filas inglesas, pero insistió en que su objetivo es alargar la histórica aventura de Noruega . Cuando le preguntaron directamente si toda la presión recaía sobre Inglaterra, respondió: «Sí», y al ser inquirido sobre si Noruega podría aprovecharlo, sentenció: «Sí, definitivamente»
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Los analistas coinciden en que Haaland ha pasado de ser un delantero basado en la velocidad y la potencia a convertirse en «el goleador más completo» del Mundial . Se le atribuye una «precisión casi mecánica»: una combinación aterradora de poderío físico, velocidad explosiva y definición de élite sin florituras innecesarias
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Su compañero Sander Berge lo describe como «la persona más relajada que he conocido» fuera del campo, pero asegura que se transforma en «una bestia» en cuanto suena el pitido inicial . The New York Times lo define como «uno de los delanteros más excepcionales de la historia reciente del fútbol» y señala el marcado contraste con el estilo duro de su padre, Alf Inge
. La BBC destaca que, aunque su movimiento no siempre sea vistoso, siempre encuentra la manera de marcar, y lo llama «el hombre al que nadie quiere enfrentarse»
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