Esto ocurrió después de un frágil repunte antes de la cumbre: Rheinmetall había subido un 13,37% en la semana previa a Ankara, pero eso enmascaraba una pérdida acumulada en el año del 29,07% y un precio de la acción aún un 43% por debajo de su máximo de 52 semanas . Anteriormente, en junio de 2025, Morgan Stanley había rebajado la calificación del sector de defensa europeo a 'Equal Weight' desde 'Overweight', poniendo fin a una larga recomendación alcista. El banco citó una "falta de catalizadores a corto plazo, un deterioro del momentum del factor y la posibilidad de que las conversaciones de alto el fuego entre Rusia y Ucrania pudieran debilitar la tesis de inversión"
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Rheinmetall reportó un beneficio operativo de 475 millones de euros en el primer semestre de 2025, incumpliendo el consenso de los analistas, lo que provocó que sus acciones cayeran hasta un 7,2% en una sola sesión . La nominación (entrada de pedidos) de la empresa cayó un 11% interanual, hasta los 14.000 millones de euros en el primer semestre de 2025, incluso mientras su cartera de pedidos alcanzaba un récord de 63.000 millones de euros
. El CEO Armin Papperger expresó su confianza en que los miembros de la OTAN aumentarían "rápidamente sus gastos de defensa", pero el mercado castigó a la acción por la brecha entre estas expectativas y los resultados financieros reales
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JPMorgan rebajó la calificación de Rheinmetall a 'neutral' en mayo de 2026, recortando su precio objetivo casi un 30%, poniendo fin a casi cuatro años de recomendación de sobreponderar . A finales de junio de 2026, las acciones de Rheinmetall habían caído un 41,3% en lo que iba de año, cotizando a 940,60 euros — apenas un 4,2% por encima del mínimo de 52 semanas de 902,50 euros y aproximadamente un 53% por debajo del pico de septiembre de 2025 de 1.995 euros
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El 1 de julio de 2026, el fabricante franco-alemán de carros de combate KNDS suspendió su OPV prevista —una de las mayores salidas a bolsa esperadas en Europa en los últimos años—, citando "volatilidad en el sector de defensa europeo" y condiciones de mercado desfavorables . La empresa, que cerró 2025 con una cartera de pedidos de 33.100 millones de euros, dijo que los accionistas reanudarían el proceso solo "cuando regresen condiciones de mercado más favorables"
. El retraso "subrayó la creciente inquietud sobre la capacidad de la industria de defensa para seguir el ritmo del rápido impulso de rearme de Europa", y los analistas señalaron que competidores clave como Rheinmetall también estaban bajo una presión significativa en bolsa
. El gobierno alemán dijo que "respeta la decisión" y todavía espera que KNDS busque una cotización eventualmente, pero el momento subrayó cuán severamente se había deteriorado el sentimiento de los inversores
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A pesar de las carteras de pedidos récord (Rheinmetall: 63.000 millones de euros; KNDS: 33.100 millones de euros), la conversión real en ingresos y beneficios ha sido más lenta de lo esperado, con retrasos políticos en la contratación y cuellos de botella en la producción . Para Rheinmetall, los retrasos en la aprobación del presupuesto federal alemán tras la elección de un nuevo gobierno, combinados con la cumbre de la OTAN a finales de junio, retrasaron los nuevos contratos hasta la segunda mitad del año
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Los compromisos de gasto de la OTAN aún no se han traducido en un impulso visible de las ganancias. Los analistas e inversores son cada vez más escépticos de que el aumento de las promesas gubernamentales se refleje en la cuenta de resultados en un plazo que justifique las valoraciones actuales .
La historia de la revalorización del sector se ha desgastado. Después de años de recomendaciones alcistas, los principales bancos se volvieron cautelosos, y las propias empresas reportaron resultados financieros decepcionantes incluso mientras promocionaban las perspectivas de pedidos futuros . Citi advirtió que el objetivo de la OTAN del 5% del PIB para el gasto en defensa podría ser "tan bueno como parece" para algunas empresas, señalando que hay "pocas posibilidades de que estos objetivos se superen, pero sí cierto riesgo a la baja"
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El hecho de que una OPV planificada de más de 12.000 millones de euros se haya archivado directamente debido a la volatilidad del sector demuestra que incluso las empresas bien capitalizadas y con grandes carteras de pedidos no pueden atraer el apoyo del mercado público hasta que la historia de ejecución se vuelva más creíble .
La ola de ventas tras la cumbre de la OTAN de julio de 2026 no fue un rechazo a un mayor gasto en defensa —fue un rechazo al calendario. Los inversores han visto carteras de pedidos récord y han escuchado objetivos políticos ambiciosos, pero los resultados financieros concretos no han llegado. Hasta que los contratistas de defensa europeos puedan demostrar que las promesas políticas se traducen en un crecimiento de ganancias predecible, la prima de valoración del sector seguirá bajo presión.