El transmon realiza compuertas sobre los estados mecánicos utilizando operaciones iSWAP y la interacción Jaynes-Cummings, con una fuerza de acoplamiento medida de g/2π = 296 kHz . Una innovación clave es un nuevo protocolo para compuertas rápidas de dos qubits de fase arbitraria controlada (Cϕ), logrado mediante interacciones qubit-resonador fuera de resonancia. Los autores creen que este protocolo es transferible a otras plataformas físicas .
El equipo demostró un conjunto universal de compuertas (que comprende compuertas de un solo qubit y compuertas de fase arbitraria controlada) y lo utilizó para ejecutar dos algoritmos de referencia :
Las fidelidades de las compuertas coincidieron bien con las simulaciones que tenían en cuenta los errores de preparación y medición del estado y las infidelidades de iSWAP .
Este trabajo es la primera demostración de una arquitectura de computación cuántica programable y de propósito general que utiliza resonadores mecánicos . Su importancia radica en las ventajas clave sobre la memoria electromagnética convencional:
La demostración está actualmente limitada en el tamaño del procesador por el número de modos de fonón que pueden interactuar con el único qubit transmon. El equipo del ETH Zurich está trabajando activamente para mejorar los tiempos de coherencia, explorando diferentes diseños de arquitectura híbrida y acelerando la lectura del estado del transmon .
Conclusión: El chip del ETH Zurich demuestra que un sistema híbrido que utiliza un qubit superconductor con memoria mecánica (fonones) puede ejecutar algoritmos cuánticos reales. Establece los resonadores mecánicos como una ruta viable hacia memorias cuánticas compactas y de alta coherencia que superan las limitaciones de espacio y conectividad de sus contrapartes electromagnéticas.