Se determinó que Sainz infringió el procedimiento de desdoblamiento bajo el coche de seguridad, ya que se desdobló cuando no tenía derecho a hacerlo. El problema clave era si contaba como coche doblado en el punto de referencia utilizado para determinar qué autos podían adelantar al safety car. Debido a la inusual geometría de la entrada a los pits de Silverstone, Sainz fue considerado como no elegible para desdoblarse en ese momento, aunque la secuencia hizo que la situación fuera confusa.
La confusión surgió porque la entrada a los pits de Silverstone se desvía de la pista antes de la línea de salida/meta.
Según la explicación reportada de la decisión de los comisarios, Williams reconoció que el equipo había cometido errores al manejar el estado de Sainz bajo el coche de seguridad.
Se informó que el equipo aceptó que Sainz había ganado efectivamente una vuelta a la que no tenía derecho.
El razonamiento de los comisarios se basó en la conclusión de que Sainz se había desdoblado detrás del coche de seguridad cuando no tenía derecho a hacerlo.
Sainz había terminado 12º en la pista, lo que estaba fuera de las posiciones de puntos en la Fórmula 1. La penalización de una vuelta lo degradó al 17º puesto, pero como ya había terminado fuera del top 10, no cambió la asignación de puntos de la carrera.