El cambio fundamental es sencillo: los operadores de carry trade ahora toman prestado en divisas del G10 con rendimientos bajos —euros, francos suizos y yenes japoneses— para financiar posiciones de alto rendimiento en mercados emergentes, evitando por completo los costos de endeudamiento en dólares .
El antiguo carry trade financiado con dólares está prácticamente invertido. Los traders ahora 'venden en corto' EUR, CHF y JPY y 'compran en largo' monedas de alto rendimiento de mercados emergentes, beneficiándose del diferencial de tasas de interés y evitando los costos de endeudamiento en USD .
El carry trade se ha recuperado con fuerza en 2026, impulsado por el alza del petróleo crudo y los precios de las materias primas. Los precios elevados de las materias primas refuerzan las monedas de los exportadores al mantener sus tasas de interés altas y sus términos de intercambio sólidos .
Las monedas objetivo de mejor rendimiento son:
Las cifras lo respaldan. Un índice que sigue el carry trade en mercados emergentes subió más de un 3% desde su mínimo de marzo de 2026, y los índices de volatilidad de JPMorgan muestran que las monedas de mercados emergentes han sido más estables que las del G7 durante casi 200 días consecutivos, una racha que respalda la continuidad de los retornos del carry .
El yuan chino (CNY/CNH) es un comodín estructural que podría trastocar todo el carry trade de mercados emergentes. Es demasiado grande y está demasiado influenciado por las políticas para ignorarlo.
En resumen: cualquier estrategia de carry en mercados emergentes debe tener en cuenta las acciones del PBOC. Una depreciación repentina para defender las exportaciones, o una apreciación más rápida bajo la presión de la internacionalización, podría cambiar repentinamente todo el panorama de las divisas de mercados emergentes.