A diferencia de un chatbot que responde en un solo paso, un agente de IA planifica, busca información, realiza cálculos, ejecuta código y itera a través de múltiples pasos para completar una tarea . Este proceso autónomo requiere que el modelo de lenguaje (LLM) sea invocado repetidamente.
El equipo de investigación del KAIST también proyectó el impacto a escala de centro de datos. Si en el futuro se manejaran 13.700 millones de solicitudes de agentes de IA al día (una cifra comparable a las búsquedas diarias actuales en Google), la demanda de electricidad de los centros de datos alcanzaría los 198,9 gigavatios (GW) .
Para poner esta cifra en contexto:
El estudio subraya que, si la adopción de agentes de IA se generaliza sin avances significativos en eficiencia, la carga sobre la infraestructura energética mundial será inmensa. Esto se suma a la tendencia ya conocida de que los centros de datos, que actualmente representan entre el 2,5 % y el 3,7 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, verán aumentar su huella de carbono de forma dramática .
El estudio no es una sentencia definitiva, sino una llamada de atención. La cifra de 348,41 Wh se aplica a modelos de 70 mil millones de parámetros. Modelos más pequeños y eficientes, así como hardware especializado, podrían reducir este consumo . La investigación destaca la necesidad urgente de optimizar los flujos de trabajo de los agentes, reducir las llamadas innecesarias al LLM y mejorar la utilización de las GPU para que la próxima generación de IA no colapse la red eléctrica.