El número de víctimas mortales aumentó rápidamente a medida que los equipos de rescate llegaban a edificios colapsados. Los informes iniciales de la noche del 24 de junio hablaban de 32 muertos ; esa cifra subió a 164-235 en 48 horas , luego a 1.450-1.719 para el 29 de junio , antes de llegar a 2.295 el 2 de julio . Más de 11.000 personas resultaron heridas y al menos 12.000 fueron desplazadas de sus hogares .
El sistema PAGER del USGS estimó que las pérdidas económicas podrían superar el 25 % del PIB de Venezuela . Wikipedia calculó posteriormente los daños directos en 37.000 millones de dólares estadounidenses . Cientos de edificios colapsaron en Caracas y La Guaira . Imágenes satelitales confirmaron una destrucción a gran escala en ciudades costeras . La ONU informó que al menos 1.423 sitios de infraestructura resultaron afectados y que un tercio de los edificios en la ciudad portuaria de Catia La Mar sufrieron daños . UNICEF estimó que 1,8 millones de personas, incluidos 680.000 niños, necesitaban asistencia humanitaria .
A pesar de la magnitud de la destrucción, se produjeron algunos rescates notables. Un hombre fue extraído con vida de los escombros tras 106 horas cerca de Caracas . Otro sobreviviente —un guardia de seguridad— fue rescatado aproximadamente una semana después de los terremotos . En el punto álgido de las labores de rescate, cientos de personas permanecían atrapadas bajo estructuras colapsadas . Para el 2 de julio, las autoridades informaron que 6.461 personas habían sido rescatadas por más de 4.000 trabajadores internacionales y nacionales .
La respuesta internacional fue rápida y masiva. Estados Unidos se comprometió a aportar 150 millones de dólares en asistencia de emergencia, con 100 millones de dólares destinados a un fondo humanitario de la ONU y 50 millones de dólares para organizaciones de ayuda ya presentes sobre el terreno . El Secretario General de la ONU, António Guterres, prometió la plena cooperación del sistema de la ONU y aumentó la asistencia de emergencia . UNICEF transportó por vía aérea suministros para 100.000 personas durante tres meses; ACNUR proporcionó refugio; OCHA coordinó docenas de equipos internacionales de rescate .
Se desplegaron equipos de rescate de 27 países, con más de 2.200 rescatistas y 140 perros de búsqueda . Entre los países que enviaron ayuda se encuentran República Dominicana, España, México, Chile, Brasil, Estados Unidos, Suiza, Francia, Alemania e India . Naciones Unidas instaló tres hospitales de campaña en La Guaira .
La noche del 24 de junio, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró el estado de emergencia a través de un mensaje televisado, designando a La Guaira como 'zona de desastre' . En esa primera comparecencia no proporcionó una cifra inicial de muertos, argumentando que las autoridades aún estaban evaluando la situación . Su gobierno suspendió los servicios no esenciales y activó los equipos de protección civil .
En los días siguientes, el gobierno enfrentó crecientes críticas. Figuras de la oposición acusaron a la administración de una respuesta lenta y desigual. Phil Gunson, analista principal del International Crisis Group, describió el esfuerzo del gobierno como 'desde totalmente inexistente hasta, en el mejor de los casos, completamente inadecuado' . La principal rival política de Rodríguez, la exiliada premio Nobel de la Paz María Corina Machado, emitió su propio llamamiento .
Para el 2 de julio, Rodríguez defendió airadamente la respuesta de su gobierno en una rueda de prensa, calificando el terremoto como 'una tragedia natural a una escala que nunca imaginamos' . Pero con su mandato presidencial interino expirando el 4 de julio, la catástrofe humanitaria también se había convertido en una prueba política cada vez más profunda . Amnistía Internacional instó a las autoridades venezolanas a garantizar que los estándares de derechos humanos guiaran todas las operaciones de socorro .