La conversación entre Trump y Putin duró 85 minutos (el ayudante del Kremlin, Yuri Ushakov, confirmó 85 minutos; CNN reportó casi 90 minutos) y fue descrita como "de trabajo" por Moscú. Putin felicitó a Trump por el 250.º aniversario de la independencia de EE. UU.
Trump reiteró su ofrecimiento para ayudar a poner fin a la guerra en Ucrania. El Kremlin indicó que los líderes "abordaron naturalmente el tema de una solución en Ucrania" . También hablaron sobre Irán. Ushakov confirmó que Irán estuvo en la agenda, aunque no se divulgaron detalles específicos públicamente.
La llamada sirvió como preludio de la cumbre de Ankara, a la que Trump tenía previsto asistir. Ambos lados utilizaron la conversación para fijar expectativas de cara a la reunión.
Zelensky confirmó que mantuvo una conversación telefónica "muy buena" con Trump, en la que felicitó a Estados Unidos por su 250.º cumpleaños y analizó la situación actual en el frente de batalla contra Rusia. Zelensky pidió "determinación estadounidense" para ayudar a poner fin a la guerra y expresó su convencimiento de que "se podría lograr una paz duradera" . La llamada fue reportada por el periodista de Axios Barak Ravid como ocurrida el 4 de julio, aunque algunos informes indican que pudo haberse realizado el 3 de julio en la zona horaria de EE. UU.
La cumbre de la OTAN de 2026 estaba programada para los días 7 y 8 de julio en Ankara, Turquía. Los puntos centrales de la agenda incluían los objetivos de gasto en defensa, el reparto de cargas, la producción industrial y el apoyo continuo a Ucrania.
Los aliados de la OTAN planeaban concretar un compromiso de 70.000 millones de euros (aproximadamente 80.000 millones de dólares) en ayuda militar para Ucrania en 2026, con "niveles al menos equivalentes" en 2027. Un borrador de la declaración, visto por varios medios, confirmó esta cifra. La declaración final, aprobada en borrador por los 32 miembros, reafirma el artículo 5 de defensa colectiva, califica a Rusia como una "amenaza a largo plazo para la seguridad euroatlántica" y señala que "Irán continúa desestabilizando Oriente Medio" .
Se informó que Italia estaba bloqueando un compromiso de ayuda militar a largo plazo para Ucrania, lo que sumió a la Alianza en negociaciones de último minuto antes de la cumbre. La cumbre se celebró en medio de fricciones entre Washington y los aliados europeos por los compromisos de gasto en defensa, con Trump presionando para que los miembros europeos asumieran una mayor carga.
La llamada del 4 de julio entre Trump y Putin fue la última de una serie de contactos directos entre ambos líderes. Ya habían hablado anteriormente en junio de 2026 (con motivo del 80.º cumpleaños de Trump) y en múltiples ocasiones en 2025. Las dos llamadas a Putin y Zelensky el mismo día reflejaron el intento de Trump de mantener el compromiso con ambas partes del conflicto, una dinámica que en ocasiones ha generado preocupación en Kyiv.
El canciller alemán, Friedrich Merz, indicó que la cumbre de Ankara también abordaría los acontecimientos en Oriente Medio y la diplomacia entre EE. UU. e Irán, vinculando así el debate sobre Irán en la llamada Trump-Putin con una agenda más amplia de la Alianza.