A mediados de 2026, Rusia —el segundo mayor exportador de crudo del mundo— se enfrentaba a colas en las gasolineras, racionamiento regional de combustible y un giro sin precedentes de exportador a importador de combustible. El detonante no fue un fallo del mercado, sino una campaña sostenida de drones ucranianos que había paralizado sistemáticamente su infraestructura de refinación.
A continuación, un desglose de la crisis, la respuesta legislativa del gobierno y las consecuencias más amplias.
La ley tributaria que Putin firmó el 4 de julio de 2026
El 4 de julio de 2026, Vladímir Putin firmó reformas al Código Tributario diseñadas específicamente para aumentar la oferta nacional de gasolina en medio de la creciente crisis de combustible
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La ley introdujo tres medidas clave:
- Permitió la mezcla de gasolina de destilación directa con otros componentes para producir combustible de motor de alto octanaje, ampliando así la cantidad de productos refinados utilizables para el mercado interno
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- Introdujo subvenciones para las importaciones de combustible, con pagos vinculados a los gastos de entrega y precios de la India, una medida que fomenta las importaciones desde rutas de suministro alternativas
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- Estimuló el suministro de gasolina al mercado interno en general, incluido el combustible producido por empresas rusas en refinerías ubicadas en Bielorrusia
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