El retroceso de la apuesta por una debilidad generalizada del dólar fue impulsado por varios factores convergentes:
Los últimos pronósticos conocidos de Goldman Sachs reflejan un descenso del dólar más superficial y retrasado de lo proyectado anteriormente:
| Pronóstico | Anterior (2025–principios de 2026) | Revisión a mediados de 2026 |
|---|---|---|
| EUR/USD a 12 meses | 1.20 (abril de 2025) | Rango esperado de ~1.15–1.18; "H1 volátil, H2 en un rango" |
| Dólar amplio (DXY) | Fuerte caída por el "fin del excepcionalismo" | Lateral a ligeramente más débil; todavía sobrevalorado ~15%, pero el descenso es más superficial |
| Trayectoria de tipos de la Fed | Recortes a partir de marzo/junio de 2026, tasa terminal 3–3.25% | Sin recortes en 2026; ahora se esperan recortes en junio y diciembre de 2027 |
| Visión general del USD | Bajista estructural, debilidad sostenida | "Diferente lado negativo del dólar" — aún bajista, pero más superficial y gradual |
El informe de enero de 2026 titulado "Different Dollar Downside" (El lado negativo diferente del dólar) resume el cambio: el dólar cayó bruscamente en 2025 y sigue sobrevalorado ~15%, pero se espera que el descenso en 2026 sea más superficial de lo pronosticado anteriormente .
Las perspectivas están claramente divididas entre horizontes temporales y entre diferentes departamentos de Goldman Sachs:
Varios factores de riesgo podrían alterar estas perspectivas:
El índice DXY del dólar terminó 2025 con una caída de aproximadamente el 9%, reflejando el shock arancelario y el desvanecimiento de la narrativa del excepcionalismo . El consenso de Wall Street a finales de 2025 era que el dólar reanudara su caída en 2026 mientras la Fed continuaba flexibilizando su política, una visión que se ha visto parcialmente trastocada por la fortaleza del mercado laboral . Deutsche Bank y otros grandes bancos compartían pronósticos similares de un dólar más débil en 2026, todos los cuales enfrentan ahora un riesgo similar al alza . El entorno más amplio del FX ha pasado de una tendencia dominante del USD en 2024–2025 a un mercado más fragmentado e impulsado por el valor relativo, donde los datos de actividad y la divergencia de los bancos centrales juegan un papel más importante .