Las jaulas son estructuras contramedidas para sistemas aéreos no tripulados (counter-UAS) montadas sobre las torres de mando de los buques, a veces descritas por los medios como "parrillas de barbacoa". Están diseñadas para proteger los periscopios, mástiles y antenas de los submarinos de municiones lanzadas por drones, que se encuentran entre las partes más vulnerables de un submarino en superficie o atracado en el muelle.
La inteligencia británica evaluó esta medida como una reacción defensiva directa a una amenaza demostrada, no como un paso preventivo. En diciembre de 2025, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) ejecutó un ataque sin precedentes con un dron submarino contra un submarino clase Kilo en Novorossiysk utilizando un dron "Sub Sea Baby". La inteligencia británica evaluó que ese ataque "probablemente causó daños significativos".
Las imágenes satelitales en los meses siguientes mostraron que el submarino dañado permanecía inmóvil en su amarre, mientras que otros submarinos en la misma base continuaban con sus operaciones normales, lo que confirma el impacto real del ataque.
La instalación de las jaulas observada en junio de 2026 es una consecuencia directa de esa capacidad demostrada.
Esto se ajusta a una práctica rusa bien documentada desde el inicio de la invasión a gran escala de Ucrania:
El patrón es consistentemente reactivo e improvisado: Rusia despliega soluciones de blindaje físico ad hoc —primero en tierra, luego en buques de superficie y ahora en submarinos— en respuesta a sistemas de armas ucranianos específicos que ya han causado pérdidas, en lugar de hacerlo de forma proactiva.